21 noviembre 2007

QUINTA QUIETUD 2002

La bodega Quinta de la Quietud está ubicada en la DO Toro. Posee un viñedo de 22 hectáreas y con una edad media de 18 años.

"En el trabajo del suelo y del viñedo, se combina la labor mecánica y manual, con tratamientos minerales(azufre) y vegetales(puré de ortiga, Cola de Caballo, Consuelda). La combinación de estos factores, una minuciosa observación y un poco de paciencia, dan como resultado unas viñas que se auto regulan ante los cambios climáticos, las enfermedades, o las plagas. El fruto resultante, es una uva sana y de gran calidad, y que a la vez expresa la originalidad de las características del terruño "Quinta de la Quietud". El rendimiento medio del viñedo es de 4.000 k. por hectárea. Cosechada manualmente en cajas de 20 kl. La uva llega a los depósitos sin trituraciones inútiles, usando cintas mecánicas. En los depósitos de acero inoxidable termoregulado reposa unos 15 días entre maceración en frío, fermentación espontánea, y maceración final.Posteriormente pasa a barricas bordelesas nuevas y semi nuevas, de roble francés 70% y roble americano 30%, dejando el vino sobre sus lías durante 6 meses. El vino permanece en barrica entre 16 y 20 meses, dependiendo de la cosecha, luego dos o tres meses en depósito dónde se armoniza antes de ser embotellado."

Concretamente esta añada 2002 posee una crianza de 18 meses en barrica 70% francés, 25% americano y 5% de Europa del este. Fué vendimiado entre el 26 de septiembre y el 15 de octubre del 2002. Embotellado en Septiembre-Diciembre 2004. Graduación de 14,5%. Elaborado con 100% tinta de Toro.

Anticipo que ha sido un vino que se aleja de la línea habitual de Toro y no me ha dejado indiferente más bien diria yo descolocado.
En copa presenta color cereza picota de capa alta con borde granate atejado y con lágrima media.
En nariz muestra fruta negra junto con un toque de guindas, además acompañados de tabaco, ahumados, madera su presencia es elevada pero no de forma exagerada, reducción, ligeros cueros, regaliz, notas herbáceas, pimentón e incluso un toque goloso a galletas.
La sorpresa en nariz se encuentra en el hecho de que, al mismo tiempo que presenta una nariz amplia no están definidos los matices de forma clara y digamos independiente, todo ella es una gran mezcla de todos los aromas anteriores.
En boca taninos largos y con importante presencia, es largo,muy persistente y con un ligerisimo picor final,aparece de nuevo la fruta negra madura, la madera aparece de nuevo así como los tostados, es carnoso, cálido y potente.
Necesita, en mi humilde opinión, aproximadamente 2 horas de aireación.
Mi comentario respecto a dejarme descolocado es por la forma de presentarse la nariz así como, la boca también se comporta de manera curiosa sobre todo el final que aporta. Es diferente de lo habitual en la denominación y cierto es, que con la fama que atesora, me esperaba algo más de este vino. No dudaré en volver a probarlo para cerciorarme de que esta sensación "extraña" que me ha causado es lo que pretende este vino.

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