06 marzo 2008

Viernes 29, los tintos

siguiendo con el artículo anterior, ahora os resumo la segunda parte de la velada, es decir: los tintos.
Igual que aconteció con los blancos hicimos una pequeña parada en Francia y de ahí nos fuimos directamente a Italia, que era el objeto de la noche, aunque cierto es que si nos liamos un poco más con los magníficos blancos gallegos...
Era una noche propicia para abrir un Burdeos, concretamente de Saint-Estephe, un Frank Phélan 1999, que en su día me regaló Jorge y precisamente estando él y Sophie presentes era motivo suficiente. Presentó en copa color picota de capa media con borde cardenalicio, lágrima media-baja. En nariz notas a cueros, tostados y fruta roja madura. En boca unos taninos equilibrados e integrados, suave y elegante, de nuevo los tostados, la fruta roja de forma suave y toques a ahumados. Gustó, un buen vino.
Después pasamos, por fin, a los vinos italianos, en primer lugar abrimos un Oltrepo Pavese, exactamente un Marchese Adorno 2005 elaborado 100% con croatina. Es un vino refermentado en tanques presurizados y madura en botella 3 meses. Resultó el vino peculiar y singular de la noche. En copa color picota de capa alta y lágrima alta. En nariz resultó espirituoso, licoroso, con claras notas a ciruela negra muy madura, cremoso, notas a hollejos, cueros y en resumen una nariz peculiar. En boca presentó taninos suaves, de nuevo la fruta madura, no es muy largo y lo que le caracterizó fué su faceta frizante, aunque no aparece gas por ningún lado pero, es muy llamativa su sensación de aguja, de CO2, muy curioso, muy peculiar, pero debo reconocer que no gustó, probablemente demasiada singularidad.

Después para compensar abrimos uno de los triunfadores de la noche, un Montepulciano d'Abruzzo, Marina Cvetic 2003. En copa color picota de capa alta y lágrima media. En nariz fruta roja, muy cremoso, tostados, galletas y vainilla. En boca unos taninos equilibrados, fruta roja, muy largo, sabroso, persistente y con el alcohol equilibradísimo. Gran vino.

Para terminar apostamos por un Travaglini 2001, un DOCG Gattinara, un nebbiolo con un año de crianza en roble, que destaca por una botella absolutamente asimétrica, muy bonita y llamativa, en copa color cereza picota de capa media y borde anaranjado. En nariz frescura, algo de guinda y balsámicos, y notas a hollejos, muy varietal. En boca buenos taninos, muy largo, tostados, varietal, ligeramente espirituoso y de nuevo los hollejos. Buen vino.

Hasta aquí la velada, la próxima, en unos meses, estoy pensando en centrarla en un DO española o en una variedad y apostar por varias DOs, creo que esto último me apetece más, un recorrido por los syrah, merlot, cabernet españoles, ¿por qué no?

4 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

De todo lo que comentas, que tampoco lo he probado todo, me quedo cone ste Marina Cvetic 2003, que es un vinazo impresionante. Básicamente montepulciano rosso, no olvidaré la primera vez que lo probé, en un bar de copas en Roma. Salí a la búsqueda de cuantas botellas pude encontrar. Difícil de olvidar.
Un abrazo
Joan

Carlos Rodriguez dijo...

Joan, leí tu nota del Cvetic y precisamente fué por ella por lo que saqué este vino a la mesa. Lo compré si te digo la verdad por la recomendación en Barolo en mi viaje a Madrid, y al llegar busqué info en tu blog y me encontré tu nota. Compraré alguna botella más, ya que me parece un vino para catar con calma y disfrutar ya que es muy buen vino, yo personalmente en cuanto pueda repetiré sin dudas.
Saludos
Carlos

VadeBacus dijo...

Carlos, te llego aquello? No hemos recibido confirmacion...

Carlos Rodriguez dijo...

Vadebacus, llegó todo y orden ya está a buen recaudo.
Saludos
Carlos