11 junio 2008

Amarone y el pollo, el pez y el cangrejo real

Bajo este titulo algo curioso se esconde un interesante vino y una magnifica pelicula documental. Por un lado un Villa Borghetti, Amarone de la Valpolicella 2003 DOC y por otro bajo el manto del programa versión española de TVE2, el pasado viernes, un estupendo reportaje sobre lo que implica la participación en el Bocuse D'Or, reconocido concurso gastronómico.
El vino y el documental poco tienen que ver salvo haber coincidido en una noche interesante. Comencemos por el vino: está elaborado por Pasqua en Verona, Italia. Se trata en concreto de un Amarone elaborado con Corvina 65%, Rondinella 25% y Negrara 10%. Las uvas durante 4 meses se pasifican, a continuación se realiza la fermentación alcohólica. El 70% del vino pasa a barricas de roble y el resto realiza la fermentación maloláctica. Posee 18 meses de crianza y 12 meses de afinamiento en botella.
Lo primero a destacar en este tipo de vinos además de las notas aportadas por esa pasificación son sus 15%.
Son vinos para disfrutar con mucha calma y tiempo. Se comportó estupendamente a lo largo de 2 dias.


En copa presenta color cereza oscuro con borde ligeramente suavizado avanzando hacia cierta tonalidad cobriza. Es denso y muestra lágrima media-alta.


En nariz posee aromas de fruta roja madura, es ligeramente especiado, notas ahumados y tostados de la madera. Posee un fondo cremoso concretamente cacao junto con notas de ciruelas pasas, incluso algo de caramelo. Es una buena nariz, compleja, con presencia pero elegante.


En boca posee buenos taninos con presencia pero ya pulidos, es sabroso, denso, con persistencia y largo. Notas de fruta madura, cierta cremosidad (cacao) y ligeramente especiado. Es un vino con, logicamente, mucho cuerpo y con notas pasas ligeras y elegantes.


En todo momento resulta una mezcla de cierta frescura con corpulencia. El alcohol está bien integrado aunque tiene su peso en la estructura del vino.


Un Amarone interesante para iniciarse a ellos, ahora a por un Quintarelli.


El pollo, el pez y el cangrejo real es una película de José Luis Lopez Linares, y que tiene como protagonista al chef Jesús Almagro, en la que realiza un estupendo seguimiento tanto de la preparación como del concurso Bocuse d'Or. En dicho documental llama la atención la elevada preparación, presión y stress al que puede estar sometido un chef ante dicha responsabilidad. La película refleja en todo momento dichos aspectos, es más que un documental, mucho más. Buen seguimiento, muy bien rodada, con mucho ritmo, en fin altamente recomendable. Lo que más me llamó la atención es lo que rodea dicho concurso, con speaker, gradas, banderas, gritos y cierto parecido a ratos a un campo de futbol, pero ello no le resta ni un ápice a la calidad de los platos, los chefs y los meses de preparación, en algún caso años. Un ejemplo de la pasión por el trabajo.

4 comentarios:

javi... dijo...

No soy un experto, ni siquiera sé un poquito, pero hace algún tiempo probé un italiano: el Le Bèrne de Natalini Giulano. Me gustó y mucho. No es barato y no debe ser fácil de conseguir porque lo trajo un compañero de trabajo de Italia. José del blog 1+1 no lo conocía. No sé si tu sabes algo, y si no, te animo a que lo busques porque a mi me pareción un vinazo. Y distinto (aunque me falten referentes para comparar).

un saludo


www.vinogusto.com

Carlos Rodriguez. dijo...

Javi, no lo conozco, el abanico de vinos italianos es amplisimo. SI me cruzo con él lo probaré.
Saludos
Carlos

Olaf dijo...

Yo también vi el documental y también me pareció muy bien realizado. Mi novia se quejó de primeras, porque no quería ver documentales por la noche, pero se enganchó enseguida, prueba de bien narrado y rodado que estaba. También me llamó la atención lo del público con las banderas y toda la parafernalia, parecía un partido de fútbol. Impresionante la presentación de Francia, no se si estaría bueno o no, pero bonito si que era.
Saludos

Olaf

Carlos Rodriguez. dijo...

Olaf, jaja, a mi con mi mujer me pasó lo mismo. Un gran reportaje, si señor. Pobre chef, yo con ese stress me quedaria calvo en 2 semanas.
Saludos
Carlos