17 agosto 2008

Muñana 2003

Hace ya bastante tiempo que Juan en un viaje a Andalucía me trajo varias botellas de distintos vinos del Sur. Creo que este Muñana 2003 es ya la última botella que me queda de aquellas.Debo reconocer que estaba preocupado por el paso del tiempo y la evolución que podría tener este vino y siempre lo dejaba a la espera de encontrar un hueco para compartirlo precisamente con quién me lo regaló pero, al final lo abrí en solitario y fué una interesante sorpresa.
Os adelanto que me he encontrado un pequeño Amarone en Andalucía, sí, habeis leído bien un Amarone, matices muy similares los de Muñana a esos fantásticos vinos italianos, cierto es que estos últimos provienen de una cierta pasificación y el Muñana no, pero quién lo diría.
Este Muñana 2003, lo definiría en este momento como un vino para beberlo despacio, muy despacio ya que sus características como más adelante describiré así lo han definido.


Es un vino lejos de líneas habituales, que lo convierten en un vino distinto de los que probablemente no dejen indiferente de los que gusten o no gusten sin términos intermedios. A mí, me ha gustado, me gustan ese tipo de vinos tan densos, largos, con toques de pasificación y que cuando los bebes parece que tienes una disputa con ellos: son sabrosos pero no son vinos facilmente bebibles. Los que hayais disfrutado de Amarones sabeis de lo que os hablo.
Es un vino que disfruté sin maridar, y reconozco que hubiera sido excelente frente a un buen guiso de carne o por ejemplo una estupenda lamprea, tiene personalidad para eso y para mucho más.
Es un vino elaborado con cabernet sauvignon, monastrell y tempranillo, con una crianza de 12 meses en barrica de roble americano. Con una graduación de 14% y perteneciente a Vino de la Tierra del Norte de Granada. Según reza la botella los viñedos están a 1100 metros de altitud en la ladera norte de Sierra Nevada y se han elaborado sólo 19000 botellas.

El vino presentó color picota de capa media con borde granate con irisaciones cobrizas.
En nariz es muy frutal, en concreto fruta negra madura, presenta cremosidad sobre todo notas de cacao. Posee tostados suaves y notas a hollejo de uva, mucha uva. Ligeramente espirituoso. Aromas a pasificación.
En boca los taninos están presentes de forma interesante, son largos y sabrosos. De nuevo intensidad de la fruta madura. Es muy largo. De nuevo ligeramente espirituoso y de nuevo la pasificación. Es muy denso y aparece otra vez la cremosidad del cacao junto con especias.

Es realmente distinto e interesante. Como decía anteriormente recuerda a los Amarones y ya queda como uno de los vinos más distintos que he probado.

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