27 agosto 2008

Numanthia 2002

A pesar de que tengo otros posts pendientes, quería escribir unas líneas sobre el vino que escogí para la cena de inauguración de la casa de mi hermano: Numanthia 2002.
Hacía sólo unas semanas que había adquirido dicha botella y creía que se encontraba ya en un buen momento de disfrute y que podría aportarnos una grata compañía a la velada que nos esperaba.

Numanthia ha conseguido hacerse un hueco como uno de los mejores vinos de la DO Toro. Lo elabora Numanthia Termes con 100% tinta de toro y con una crianza de 19 meses en barrica nueva. En esta añada 2002, la bodega aún estaba en manos de una de las grandes familias vinícolas de España como son los Eguren. Hoy en día, desde hace unos meses, la bodega pertenece al grupo Louis Vuitton-Moët Hennessy.

El vino se comportó como esperabamos: a un gran nivel. Sobre todo se mostró como un vino equilibrado. Particularmente me esperaba más potencia en todas sus facetas sin embargo, insisto, se mostró equilibrado y dando muestras de un buen hacer.

Lo descorchamos con antelación, alrededor de 45 min, mientras tomabamos un Abadia San Campio 2007 de Bodegas Terras Gaudas DO Rias Baixas, que pasó sin pena ni gloria por nuestras copas, más bien con más pena que gloria muy lejos del gran nivel de otros Rias Baixas habituales en nuestros paladares.

Centrándonos:

el Numanthia 2002 presentó en copa color cereza picota de capa media con borde granate y con una lágrima media que tintaba la copa.

En nariz nos aportó matices de fruta muy madura, cacao, ligera vainilla, suave cremosidad, ligeros cueros y tabaco. Además de torrefactos y tostados. La nariz se mostró muy integrada y conjuntada. Sin mostrar su graduación (14,5%) ni crianza, que a priori podrían pesar en el vino y no lo hacen.

En boca los taninos están muy integrados, es largo, con presencia de ahumados y tostados, de nuevo la fruta madura, ligeramente cremoso, surge otra vez el cacao y el tabaco. El alcohol está perfectamente integrado.

Tanto la nariz como la boca muestran esos matices pero bien conjuntados sin prevalecer ninguno en sobremanera.

Como resumen y siguiendo lo comentado hasta ahora, se trata de un vino de gran nivel, muy conjuntado y equilibrado que se encuentra en un óptimo momento de consumo y que perfectamente podriamos incluir en esa etiqueta de vinos para compartir y disfrutar de buena compañía, que ahora que me doy cuenta voy a crear una etiqueta que se denomine así, vinos para compartir, y catalogar ciertos vinos catados en este blog bajo ella.

6 comentarios:

Jose luis Louzan dijo...

Como siempre extraordinario Carlos. Yo lo probe en Madrid, el el salon del Gourmet y, por supuesto, a gran distancia de cualquier explicación que tu puedas dar me parecio un muy buen vino, equilibrado y conjuntado, sin notas discordantes y sin aristas. Muy bueno vamos...

Coincido tambien en el Abadia de... una lastima lo de esta gente, cuantos medios y cuanta prisa. Una pena.

Carlos Rodriguez dijo...

Homabre, gracias José Luis. Efectivamente como bien comentas creo que el buen hacer de este vino está en el equilibrio y que ningun matiz exceda a los demás. Lo de Abadia comparado con añadas anteriores y me refiero a hace unas cuantas no tiene nombre, resultó decepcionante, simplemente bebible, te has fijado que no he puesto ni nota de cata?
Saludos
Carlos

Oscar Gallifa dijo...

Pues yo que quereis que os diga... Numanthia siempre me ha parecido un vino bastante "Parker", con lo bueno y lo malo que esa palabreja representa. A mí, desde luego no es el tipo de vinos que más me tira.

Recuerdo un 2000 (tomado un mes después que saliese a la venta)que fue mi primera cata de la marca: no era vino, era confeti de madera (eso si, la madera es cinco estrellas), había que traspasar una capa tan drástica de aporte maderil que, la fruta, muy pero que muy madura por cierto, quedaba más que enterrada y lejana.

Por otro lado, veo que quizá lo básico en ésta marca es dejarlos en bodega esos 7 u 8 años para que se aposenten un poco. Algún 2001 y 2004 (añada estrella de la marca, Parker los beatificó con sus puntuaciones)de tamaño generoso andan por la bodega, no tarderemos pues en darles el finiquito.


Saludos y hasta pronto.


OG

Jose luis Louzan dijo...

Si Oscar yo tambien creo que es muy Parker pero de las cualidades que este señor suele puntuar mas este vino tiene algunas, si, aunque otras no.
Lo de la madera creo que se le pasa bastante en la botella aunque no es precisamente un vino "de raiz" de estos que representan al 100% su procedencia. Es mucho mas complejo pero la madera es mucha, si...

Carlos lo de los vinos Terras, como yo los llamo a todos, es básicamente un mal conocido como "marquetingfilia". Pensar que una etiqueta llamativa, una levadura de albariño y mucho abuso de posición hacen un gran albariño es un error cada vez mas común en nuestra tierra.

Ojo, es un buen albariño, si, para quien ni quiera ni conozca demasiado esta uva. Un vino comun, sin matices, plano a mas no poder pero bebible, igual que un vaso de agua vamos, tiene la misma complejidad...

Una pena que el trabajo tan bien llevado hasta 2001 o 2002 se pierda ahora en millones de botellas y "etiquetas negras". Una lástima de verdad...

Carlos Rodriguez dijo...

Oscar, en esta ocasión la madera no brilló por su presencia, y yo no lo hubiera definido como parkeriano. Sabes que yo no comulgo mucho con las ebanisterias.
Probablemente los años de botella le han sentado muy bien.
Si tienes 2001, creo que es buen momento para abrirlo, el 2004 yo le daría mas guarda.
Saludos
Carlos

Carlos Rodriguez dijo...

José Luis, ya solo centrandonos en lo de Terras, y en concreto en el Abadia,estoy plenamente de acuerdo contigo: es un vino que no aporta nada destacable y que se ahoga en su propio marketing, que es mucho, pero en cuanto buceas un poco en la DO encuentras cosas a años luz de este tipo de vinos.
Insisto, era el 2007, y no nos aportó absolutamente nada y lo bebimos por darle tiempo a respirar al Numanthia y a terminar de preparar la cena.
Saludos
Carlos