13 septiembre 2008

Campo Viejo Gran Reserva 1973

Ultimamente tengo la oportunidad de poder probar botellas, digamos clásicas, más de lo que me esperaba hace unos meses pero debo decir que menos de lo que me gustaría, dado el elevado porcentaje de vinos interesantísimos que se esconden detrás de algunas botellas con tantos años a sus espaldas.
Tengo otras catas pendientes de escribir, pero debo reconocer que llevo una semana plagada de decepciones, de vinos malos que te hacen preguntarte muchas cosas. Por suerte todo comenzó a enderezarse a finales de semana con un Laurent Perrier Cuveé Rosé Brut, del que no tomé notas pero que debo decir que me gustó mucho con interesantisimos matices de fresas y flores y con una burbuja fina, persistente y muy integrada (gracias Jorge), y que termina con este Campo Viejo Gran Reserva 1973 y alguna cosa más de la que hablaré proximamente. Volviendo al Campo Viejo GR 1973, debo escribir las sensaciones que ha dejado en mis sentidos, ya que no he tomado notas, no siempre hay que sacar la libretita que sino va a llegar por estresarme. Quedé para comer con mis padres y hoy se dió la casualidad que no llevé ninguna botella de vino, es raro, pero así fué. Al llegar veo una botella que me dicen lleva abierta desde las 11:30 h y ya eran las 14:30h. Me acerco y veo, que se trata de un Campo Viejo, creo que mi cara de sorpresa se tuvo que notar, la tomo en mis manos y leo 1973 y además noto que es de 70cl en lugar de 3/4l.Sigo leyendo la etiqueta y me sorprende otro dato, o cuando menos me llama la atención: el vino como digo es de 1973 pero al final del etiquetaje dice que ha ganado un premio en Suiza en 1983, sí 1983, con lo que salvo error este Gran Reserva 1973 salió al mercado como mínimo en 1983.

No tengo información sobre la elaboración de este vino ni datos sobre el mismo. Así que sólo nos queda que el vino hable por sí mismo.

Lo primero que debo decir es que ha sido un sorpresón. ¡quién te ha visto y quién te ve, Campo Viejo!. En las copas de balón no denotó los tonos cobrizos que nos esperabamos sino todo lo contrario, color cereza de capa media, vamos todo un chaval, con una estupenda intensidad y que fué un gran punto de partida. En nariz fruta roja, cremosidad comedida pero con notas ligeras de cacao y caramelo, nada de agua de aceitunas como también podría esperarme y con ligeros tostados. Una buena nariz que, igual que en copa, poseía intensidad. Al llegar a nuestras bocas sigue apostando por lo que nos indicó en la fase olfativa, mostrando de nuevo fruta, suavidad, elegancia, ligeros tostados cremosos y todo ello con un final largo. Muy sabroso, muy disfrutable y así ocurrió, nos duró un instante. Gratísima sorpresa.

2 comentarios:

Jose luis Louzan dijo...

Otra muestra mas de como se media la Rioja hace 35 años (nada menos) y del modo en como se ha estropeado en todo este tiempo.

Un Rioja medio de estos tiempos abierto en 2040 no se comportaria como este Campo Viejo ni en sueños... me temo.

Carlos Rodriguez dijo...

Hola José Luis, ni tampoco ningun Campo Viejo de hoy en día. Es un hecho, no hay mas que probar Murrietas, Riscales, Campo Viejos, Faustinos, etc... que las cosas ya no se hacen como antes, ya no se busca una larga guarda fijate en el detalle que cito del premio de 1983..¿estuvo este vino al menos 10 años en bodega? pues todo indica que sí.
Saludos