12 octubre 2008

Tares y el Buen Amor

podría ser un buen título para comentar dos vinos de Castilla-León, uno perteneciente a la DO Toro y otro de la DO Bierzo. Por un lado me referiré al Vino del Buen Amor 2006 elaborado por Bodegas Nuntia Vini en Zamora y se trata de un vino procedente de la Agricultura Ecológica. Es el hermano pequeño de un muy interesante Toro, Volvoreta Probus. Reza la etiqueta de este Buen Amor lo siguiente: "Donde hay vino de Toro, no beben de baladí" (Libro del Buen Amor V-1339).
Es uno de los vinos más dificiles de definir que ultimamente me he encontrado, si hubiera sido una cata ciega, jamás (aunque no deberiamos decir nunca esa palabra), creo que hubiera apostado por la DO Toro. El motivo es que predominan las sensaciones y recuerdos a caramelos de cuando era niño, diria que de café con leche y además, el vino se muestra muy goloso, acaramelado. Lo dicho curioso.

En copa nos recibe con color cereza oscuro, con notas de moras.
En nariz, como indicaba, es peculiar, distinto, me recuerda a caramelos de mi niñez, muy dulces, a caramelos de café con leche. Es sorprendente. Me he acordado también de crema de cacahuete. La nariz es muy golosa, muy de caramelo.
En boca los taninos están pulidos, es largo y fresco. Surge otra vez ese matiz peculiar de cacahuete más caramelo y helado de café con leche. Estos matices predominan sobre cualquier otro. Incluso diría que de fondo surgen sensaciones florales, pero quedan mitigadas por las anteriores.

Me ha resultado dificil de definir y creo que los matices acaramelados lo convierten en boca en un poco empalagoso pero es tan peculiar, que no me atrevo ni a recomendarlo ni a no recomendarlo, es de esos vinos que cada uno debe probarlo y encajarlo o no en sus gustos.


El otro vino objeto de este post es el conocido Dominio de Tares Cepas Viejas 2005. En su día comenté la añada 2003 de este mismo vino: Dominio de Tares Cepas Viejas 2003. Está elaborado por Dominio de Tares con mencía procedente de viñedos de más de 60 años y posee una crianza de 9 meses en barricas de roble americano y francés.

Debo reconocer que hace ya años fué uno de los vinos que me descubrió el Bierzo con todo su potencial y que con el paso de los años, sea por conocer y probar cada vez más vinos o quizás pueda ser que las últimas añadas no estén a la altura de aquellas que pasaron por mis copas hace tiempo, debo decir que ya no me sorprende tan gratamente como hizo entonces.

En copa aparece con color cereza oscuro con borde muy vivo.
En nariz es herbáceo, con notas balsámicas y fruta roja madura en concreto cerezas y ciruelas. Acompañan matices especiados y ahumados.
En boca es fresco y fácil de beber. Los taninos están pulidos y se muestran ensamblados. Las sensaciones principales son de especiados, de tostados ligeros y de nuevo de fruta roja madura.
Posee un final demasiado especiado incluso resulta algo picante. Hubiera agradecido que todos los matices anteriores tuvieran más intensidad para que subiera un peldaño en calidad y fuera más interesante.

Lo dicho, no es aquel Dominio de Tares de hace años que guardo en mi memoria.

2 comentarios:

La Guarda de Navarra dijo...

Gracias por tus comentarios. El primero muestra la agradable sosrpresa que te produjo un vino del que disfrutaste. El segundo huele a decepción. Y te entiendo. Llevo dos años sin disfrutarlo. Sera el exito mal interpretado por parte de la bodega?

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Guarda, respecto al Buen Amor aún sigo dandole vueltas a como definirlo y si soy sincero no puedo. Es muy peculiar, y eso sí algo dificil de beber. De Tares, como indico recuerdo hace años, estupendas botellas pero llevo dos añadas que no,no, sinceramente no es el mismo vino.
Saludos
Carlos