11 febrero 2009

Casa Castillo Pie Franco 2005

A veces un vino te sorprende, y las menos te muestra hasta donde se puede llegar con una variedad. Eso fué, lo que nos ocurrio el pasado sábado a Juan y a mí, con una botella de Casa Castillo Pie Franco 2005. La sorpresa, agradable y mucho, es tan sencilla y a la vez compleja como que este Casa Castillo, monastrell de cepas viejas, y después de muchos vinos monovarietales de esta variedad nos ha abierto los sentidos para demostrarnos el equilibrio y la elegancia que se puede alcanzar con la monastrell, lejos de los habituales caracteres.

Reza en su pagina web: "que este vino proviene de la parcela La Solana donde se encuentra una plantación de Monastrell a pie franco plantada en el año 1941. Despalillado sin estrujado, encubado en lagares subterráneos donde tuvo lugar la fermentación alcohólica por levaduras autóctonas alrededor de 10 días a 26 ºC, bazuqueo manual, descube a barricas de roble francés nuevo, donde se completa la fermentación maloláctica en contacto con sus lías, y una posterior crianza de un mínimo de 22 meses, embotellado sin filtrar. Debido al escaso rendimiento de la parcela la producción es muy limitada por añada"
En realidad este 2005 posee 18 meses de crianza en barricas de roble.
Insisto, los matices elegantes y un equilibrio sutil, hizo que sucumbieramos ante este monastrell, y nos preguntaramos donde estaban la calidez y la potencia, por ejemplo.
Igual que en su día, fuí crítico con otro de sus vinos, Valtosca 2006, que precisamente se encontraría en el extremo opuesto de este Pie Franco, debo reconocer que este último es un vino que lo hemos disfrutado, y hemos dejado de lado llegado el momento la libreta de catas para simplemente disfrutar de un vino que debe mostrar a quién quiera verlo donde están los límites de la monastrell, y que estos, se encuentran más lejos de lo que muchos se pueden imaginar.

En copa presenta color picota de capa alta con borde granate intenso.
En nariz denota frescura, fruta roja fresca, ligeros aromas cremosos (cacao) y suaves tostados. Sorprende el poco peso que tiene la madera, acompañado de suaves torrefactos y comedidos tostados. Elegante.
En boca los taninos nos sorprenden por encontrarse muy pulidos, y de nuevo la madera y el alcohol (14,5%) están muy integrados. La golosidad surge pero de igual forma que en nariz, comedida, suave, integrada. Resulta sabroso, largo, elegante, equilibrado. Un gran vino, un interesante conjunto de elengancia y equilibrio.
Su precio ronda los 25-30€, para mí bien pagados visto el resultado. Así que, Juan, la próxima lo buscaré en magnum, ¿verdad?.
Por cierto, Casa Castillo forma parte de Grandes Pagos de España, grupo de bodegas que defienden el concepto de vino de pago y terruño, como señas de identidad.

5 comentarios:

Luis dijo...

Estoy totalmente deacuerdo con tu opinión. Para mi es un vino de los no habituales por su precio pero siempre me gusta tener alguna botella en la bodega. La última la compré a 25 mas iva en aquí. La verdad es que bien. Esta tienda tiene otros vinos que quiero ir probando.

SIBARITASTUR dijo...

tengo muchas ganas de probar este vino....

Olaf dijo...

Esta rico el Casa Castillo y envejece de forma bastante digna, al menos 8-9 años aguanta en buenas condiciones, seguramente por ese equilibrio y frescura de la que hablas.
Saludos

Olaf

José Luis Giménez dijo...

Cuenta Luis Gutierrez en el artículo de "Más aventuras en el Ródano Norte (y II)" de un Casa Castillo PF del 98 que se mostraba ferpekto.

Saludos,

Jose

Carlos Rodriguez dijo...

Siguiendo con vuestros comentarios, poco me queda que añadir a lo comentado en el post, sólo resaltar el equilibrio y la frescura que dudaba encontrar en un monovarietal de monastrell. Este Casa Castillo es un magnífico ejemplo y espero repetir sin ninguna duda.
Saludos
Carlos