01 junio 2009

Carta abierta a Roco

Querido Roco, las líneas que configuran esta carta abierta son de una transparencia absoluta y reflejo de un conjunto de sentimientos encontrados.
El pasado jueves nos dejaste después de un casi confirmado edema pulmonar provocado por un problema de hígado incapaz de hacerte metabolizar una anestesia cuantitativamente inferior a la que te correspondía y que bajo ningún concepto pensábamos que te hiciera daño alguno. El objetivo era encontrar cuál era el problema que hacía que en las últimas semanas te había llevado a tener serios problemas de piel que nos preocupaban enormemente y que queríamos y teníamos la obligación de solventarlos por ti, por nosotros y fundamentalmente por Elena ya tan próxima a llegar a este mundo.
Jamás nos imaginamos el trágico final, sino tienes mi palabra de honor que la anestesia jamás se hubiera cruzado en tu camino.
La casa de repente, de la noche a la mañana, ha multiplicado su tamaño y su silencio. Ya nadie nos espera al subir las escaleras del garaje, existe un hueco gigante donde estaba tu enorme cuna, ya nadie nos incordia mientras cenamos, ya no sé que hacer con las galletas, ya nadie ronca en casa, ya no se oye el curioso ruido de tus uñas contra la tarima, ya no hay bebedero ni comedero, ya nadie se rasca contra la alfombra , ya no tenemos interés en llegar a casa para cuidarte, qué raro es levantarnos y que no me pongas esa cara de que es demasiado temprano y que no tienes intención de salir a la calle (esa cara es inigualable).
Ya no tengo con quién compartir los corchos de mis botellas de vino abiertas, jamás encontraré el vino que te guste ya que a todos al acercártelos a la nariz les girabas la cara y los denostabas lo que siempre me ha hecho dudar de lo que bebía, ya nunca volverás a girar en torno a la champañera y después de múltiples giros y sin tocar la botella bebías del agua fresca con hielo, lo que hacía que la copa de vino entre mis manos se convirtiera en un conjunto de sensaciones y sonrisas que hacían subir al vino muchos peldaños en su calidad.
Compañero, nunca pensé que este tu blog iba a sobrevivirte, jamás pensé que tendría que escribir algo como esto, jamás pensé que tu blog iba a durar tanto y tú tan poco, porque si algo tengo que echarte en cara es que te hayas ido tan joven pero sé y lo tengo muy presente que te hemos fallado, es la espina que tendré clavada, no hemos sabido ayudarte no hemos tomado las mejores decisiones, pero sabes que con el corazón en la mano, con su latir entre los dedos todo indicaba que sí, que eran las decisiones adecuadas y oportunas pero la realidad nos ha sacudido y agitado sin parangón.
Compañero, siempre desde que llegaste a nuestras vidas hemos vivido por ti y para ti, ya que tal cuál famoso equipo de fútbol, has sido un pupas y siempre necesitabas que estuviéramos ahí pero, jamás pensamos que pudiéramos echarte tanto de menos y reconozco que incluso escribir esta carta me ha costado estos días porque confieso que las lágrimas me han obligado a detenerme una y tras otra ocasión. Hoy, pensando que ya podría haberlo superado me has hecho pasar un trago tal cuál mal vino, al tener que contar el cuento del viaje de Roco a París a mi sobrino de 3 años, ha sido duro ver como su sonrisa reflejo del interesante viaje a París a ver a tus padres se mezclaban con mis largas pausas y respiraciones profundas mezcladas con la necesidad de acabar el cuento lo antes posible para poder salir de la habitación camino de un mejor lugar donde darme cuenta que aún te echaremos mucho de menos durante mucho tiempo.
Es muy difícil de explicar que tu falta sea tan mayúscula y tan exagerada pero, es así y así la sentimos.
Sólo, para terminar y no es poco, me resta pedirte desde lo más profundo de mi corazón, disculpas, un millón de disculpas por haberte fallado, por no haberte ayudado como te merecías, por haber tomado la decisión inadecuada, por no imaginar el trágico final. No te merecías esto, te merecías que todo hubiese salido bien.
Sólo me resta, de nuevo darte mi palabra de honor, que es lo más valioso que tengo, que jamás te olvidaremos y que para compensar que mi sueño de que la fragilidad de Elena que próxima ya está por llegar a este hogar, se mezclara gracias a los juegos con tu corpulencia de culturista rodeada por un halo de delicadeza que sé que hubieras otorgado a la niña, se ha roto, lo compensaré con cuentos sobre ti y que siempre de una forma u otra estarás presente en todas las historias que de ahora a un tiempo tendré que inventarme, te convertiré en dragón, en pastor en solo Dios sabe qué pero será la mejor forma de rendirte homenaje.
Por supuesto, este blog, tu blog, más que nunca será más Roco y menos Wines, a pesar de que a partir de ahora se me parte el corazón de pensar que no habrá más post sobre tu cumpleaños, ni más fotos contigo, ni más Roco.... sólo me queda hablar de vinos que en el fondo siempre han sido una excusa para hablar de ti, querido compañero.
Entre lágrimas, reitero mi sensación de culpabilidad y como en más de alguna ocasión comenté: jamás te hubiera cambiado ni por un millón de euros (Dios sabe que es cierto) y ahora estamos pagando una pena de un millón de lágrimas. Esta es nuestra penitencia y tenemos que aceptarla.

10 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

ánimo Carlos, no debes sentirte culpable, a veces las cosas no salen como esperamos, ánimo.

Javi... dijo...

Lo siento mucho, Carlos. Como dices Sibaritastur, hicistéis lo que creisteis y lo que todo indicaba que era lo mejor para él. No creo que te lo eche en cara desde su cielo perruno.

Es el post más emocionante y más valiente que he leído en tu blog, es una lástima que sea por una noticia tan mala.

Piensa que dentro de poco tendrás una nueva criaturita que te llenara los días y los huecos de la casa.

Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo.

Javier Yohn.

Jose luis Louzan dijo...

Bueno Carlos, pues vaya por Dios...

La mala suerte tiene de particular que nunca avisa. Llega de improviso y te apuñala, como el mal ladron, como el violento porque si... Yo, que perdi hace tiempo a un amigo perruno (nunca del modo que tu has tenido que sufrir, que me parece especialmente dramatico) se lo duro que puede ser. Rinus fue uno de los seres vivos que mas cosas me dijo nunca sin soltar una palabra por su canina boca...

No dudes que hiciste lo correcto... porque de conocer el resultado nunca jamas lo habrias hecho asi que, si, era lo correcto...

Un enorme abrazo para ti y tu familia. Y mucho animo...

CarlosGonzalez dijo...

Joder Carlos, ....., se me encoge el corazón al leer tus sentidas palabras porque eso es amor, cariño o llámalo como quieras. Todo comienza y se acaba aunque duela y el ley de vida. Se acaba una vida y comienza otra, amén.

Carlos Rodriguez dijo...

Gracias Sibaritastur pero es inevitable.
Saludos
Carlos

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Javier, gracias por tus palabras. Respecto al post es fácil que saliera un articulo con sentimiento, frente a los que escribo de los vinos, estos nunca podrán aportarme sensaciones como las que me proporcionaba él.
Saludos

Carlos Rodriguez dijo...

Hola José Luis, por lo que leo tú también sabes lo que es pasar por un trance similar a este. Me queda el alivio por llamarlo de alguna manera que la analítica que nos enseñaron ayer, indicaba altisimos niveles en los parámetros del hígado lo que indica que lo tenía muy mal y probablemente un tumor y también muy elevados en los vinculados al riñón.
Así que, ¿quién sabe? a lo mejor se hubiera salvado de no proporcionarle la anestesia y dentro de no mucho tiempo tendriamos que haberle ayudado a morir dignamente, cosa que hubiera sido infinitamente peor.
Saludos y gracias

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Carlos, gracias por tus palabras, el post quería reflejar lo que bien llamas tú amor, que es lo que sentiamos por Roco ya que entre otras muchas cosas, él nunca nos falló ni habría pensado jamás que lo hubieramos hecho. Le debía unas líneas como estas, jo... es su blog ¡que menos! ¿no?
Así lo sentía y así lo escribí.
Saludos y muchas gracias
Carlos

Omar dijo...

Carlos, comparto tu dolor al haber pasado por algo similar el año pasado, justo días después del bautizo de mi hija (quien ahora ya tiene 2 años de estar en este mundo).

Justo 5 días después de tan bello acontecimiento (el bautizo), nuestro adorado Igor (un Basset Hound de 6 años) sufrió un shock debido a la ruptura de una arteria del corazón (según nos dijo el veterinario), shock que no pudo superar y en cuestión de horas partió de nuestro lado, lo mas desconcertante es que no había tenido problemas de salud anteriormente, pero no se que sucedió y de repente se nos fue.

Aunque ya he superado su partida, aún lo extraño y me duele que se haya ido tan rapido.

Aunque estoy tranquilo al respecto, por que el tiempo que vivió con nosotros le dimos todo el amor que pudimos y el nos correspondió con el doble de lo que recibía.

Creeme que me identifique con tu historia y te deseo pronta resignación y ten por seguro que Roco se encuentra en un lugar donde ya no hay sufrimiento y desde ahí cuida de ti y tu familia.

Animo.

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Olaf, veo muchas similitudes tanto en las situaciones vividas como en los sentimientos encontrados.
Te agradezco mucho tus palabras y tu ánimo y desde aquí, como veo que me entiendes a la perfección y has pasado por lo mismo y además con el mismo cariño por tu Igor como yo por mi Roco sobran las palabras, simplemente mil gracias de todo corazón.
Saludos