09 junio 2009

Desazón

Los sentimientos y las sensaciones ultimamente se entrecruzan y se envuelven como cuando mi abuela liaba blanca lana con aquella especie de peonza y se mezclan en mi cabeza en contra de mis deseos, como los rosados que querian imponernos desde la vieja Europa, cuando no se han dado cuenta que la verdadera vieja Europa en esto del vino es la que ha tenido que ponerse en pie, colocarse la coraza y sacar el espadón cual Cid, dejándome un postgusto vinícola agridulce probablemente inducido por la tristeza que aún circula por mi cuerpo, aún confesando que el hormigueo que recorre mi piel ya venía de más atrás. Me siento dual, por un lado quiero seguir pensando que seguiré cruzandome con grandes vinos, algunos nuevos otros viejos conocidos de viaje, y por otro, cada vez no sé si por exigencia o por desazón (en el sentido de pesadumbre e inquietud interior) me encuentro menos sorprendido cuando abro una y otra botella, y lo digo después de escribir de un par de vinos que gracias a Dios se han salido del circuito que vuelta tras vuelta como si de Montecarlo se tratase aburre, pero creo que todo ello ha motivado que me encuentre en una espiral de cierta tristeza y rareza vinícola, no sé si el ingrato día que hoy golpea mis ventanales o la música de James Morrison influyen en todo esto.
La suerte como siempre no será esquiva y sé que volveran las magníficas botellas, me tendré que reiterar en mi política de antaño, un poco olvidada ultimamente, de probar cosas nuevas que le den un giro antihorario a la peonza y nos ayuden a desenrollar el ovillo, tendré llegado ese momento y dado que en mis vinotecas comienzan a verse más tristes huecos vacíos que oscuros huecos llenos, lanzarme de nuevo a la profunda fosa marina del vino e intentar extraer del fondo los mejores tesoros que me devuelvan a la certeza, a la senda, a esa verdad absoluta de que el mejor vino está aún por llegar y con ello encontrar la salida a este pequeño autolaberinto vinícola en el que siento que ahora me encuentro y que ha motivado esta desazón.

11 comentarios:

CarlosGonzalez dijo...

Carlos, lo que te hace falta es pasar una noche en el enogaraje de los Vadebacus.....pilla una buena oferta aerea y montamos algo rápido!

Olaf dijo...

Como dice Carlos, lo que necesitas es compartir unas cuantas botellas con amigos. Deberías venirte para Santander a una que vamos a organizar dentro de poco en la Cigaleña.
Saludos y ánimo

Olaf

Lui_C dijo...

Días tristes, pero la luz (esa que se ve a través de la copa de vino) siempre estará ahí, y al final la encontrarás.

"Streets are uneven when you´re down"

SIBARITASTUR dijo...

supongo que serán fases aunque para encontrar cosas que emocionen o llamen la atención es complicado, al menos a mi me pasa.
Hay que perseverar...

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Carlos, ya veo que ultimamente ese garaje se las trae peromcon muy buen material, y por lo que habeis publicado está a un gran nivel. Eso es lo que me hace falta a mí para animarme.
Saludos
Carlos

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Olaf, tu hazme los dientes largos con lo de Santander que por lo que me ha contado Iñaki, uff...
Por cierto, ¡viajas mas que el baul de la Piquer!!!
Saludos
Carlos

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Lui_C, y "People are strange when you're a stranger", así que como bien dice Olaf tendré que juntar a un par de amigos y abrir botellas y disfrutar.
Saludos
Carlos

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Sibaritastur, parte de culpa logicamente la tiene la exigencia que crece con el paso de los años y los vinos probados. No desespero, pero llevo una racha,.., probablemente es una mezcla de malas elecciones de vinos y de un momento un poco bajo, pero como tengo que hacer un buena compra de vino será cuestión de enmendarlo con dicha compra.
Saludos
Carlos

IGLegorburu dijo...

Carlos, ¡ánimo! :-). El día que nos falte la pasión en esto cerramos el chiringuito. Hay vinos aburridos, otros divertidos...combínalos y piensa qué va a aparecer tras cada descorche nuevo.

Aquí abrí dos vinos ayer. Uno aburrido y cansino pero el otro te encendía la bombillita en la mente. De todo tiene que haber...

Y si te apuntas a algo...ya sabes dónde estamos :-)

Sí, a Olaf le tenemos de baúl :-)

Un abrazo

La Guarda de Navarra dijo...

Ánimo Carlos, a pesar de tu estado quiero ver el lado positivo de todo esto.
Estamos descubriendo a alguien apasionado que escribe con sentimiento y que comparte con quienes seguimos este blog, con más o menos frecuencia, toda su sabiduría enológica.
Me gusta ese estilo.
No cambies.
Saludos.

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Iñaki, Guarda.
Toca seguir buscando y evitar los vinos aburridos pero es el peaje que hay que pagar por probar y probar cosas nuevas.
Hola Guarda, sabiduria enologica creo que son palabras exageradas, lo de sentimiento puede ser que sí ya que al final el blog se convierte en tu cuaderno de cara al mundo, lo lea alguien o nadie. Además el paso del tiempo hace que te sientas comodo con lo que escribes y con la gente que a menudo pasais por aquí.
Saludos
Carlos