18 octubre 2009

Lugares para el vino

No sólo de vinos vive el blog, en alguna ocasión he comentado las sensaciones y los matices intangibles que se pueden obtener del vino, de los buenos vinos. En ocasiones son recuerdos y en otras, son momentos inolvidables que recordarás para siempre y en el que, por una extraña circunstancia, aunque pasen 20 años cuando los rememoremos siempre regresará la imagen del vino que acompañó y ayudo a que aquel pequeño espacio temporal perviva en el mar de nuestras neuronas.
En otras ocasiones, como la que me ocurrió este sábado, encuentras un bucólico lugar donde, de repente, por un instante, sabes con que persona y con que vino se convertiría en un espacio inolvidable igual que esos momentos que comentaba con anterioridad. Igual, que cuando con una copa en la mano disfrutas del silencio y de las estrellas en casa, muy simple y tan complejo a la vez en nuestra convulsa y complicada vida diaria: silencio, intimidad, tu yo y el vino.
Aunque la foto desmerece a la realidad y que fue sacada sentado sobre una roca en el medio del pequeño rio que poseía una curiosa forma de asiento, después de unos cuantos no pocos km en mountain bike con una cámara no adecuada y que os puedo asegurar que durante un instante no existía nada más que el agua circulando y el pensamiento de un par de copas y de la compañía, ¡a pesar de la pequeña dificultad que sería llevar hasta allí el vino! pero esa es otra historia menos bonita ¿no?.

6 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

totalmente de acuerdo contigo, me ha pasado algo similar en alguna ocasión

Smiorgan dijo...

Como hace poco comenté en mi blog, Carlos, ese río, el suave sonido de su correr, el silencio del bosque, una caña de mosca en la mano, as troitas saltando fora de auga...
Hay pocas cosas mejores.
Saludos, y ya dirás (si no es secreto de sumario) que río es.

Carlos Rodriguez dijo...

SB, Smiorgan a veces hay sitios, hay silencios que valen un mundo, un instante de nuestra vida y, más si les añades una magnifica compañía y un gran vino.
Smiorgan, el rio, o pequeño rio es el cereixo cerca de Baiona, entre los estupendos montes que tenemos por aquí, para salir sin parar con la mtb y solo encontrar silencio, caballos y vacas.
Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Como recuerdo las corredoiras, los eucaliptus de la zona... cosas del Camino! :-))

Que disfrutes de esos momentos, son puro placer para los sentidos y para los pedales.

OG

Carlos Rodriguez dijo...

Hombre Oscar, asi que sabes lo que es una corredoira, sorprendido me dejas,;-))
Los disfruto doy fe de ello.
¿Cuando hiciste el camino?¿desde donde?
Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Hace ya como 7 años... casi no me acuerdo, cualquier día de estos lo repito para refrescar la memoria!! :-))
Empecé en Roncesvalles y, después de 6 días pedaleando, ya estaba en la Plaza del Obradoiro, apunto para liarme a bocados con los percebes de la Costa da morte...:-))
Fue una experiencia más que increible, para aconsejar a cualquiera.

Doy fe de que las corredoiras resbalan a base de bien..:-DD

Un abrazo Carlos.

OG

PD: Como anda la neonata?? espero todo OK.