26 junio 2009

Aldonia 2005

De los vinos del amigo Iñaki, ya he hablado en alguna ocasión en este blog :
El primero en su momento resultó una grata sorpresa con aquellos estupendos matices cremosos y de vainilla que con el paso del tiempo se fueron puliendo y convirtiendolo en un vino más sobrio. El segundo, se trata de un vino complejo y sabroso para disfrutar con calma y, que de momento nos va ofreciendo señales de lo que puede llegar a ser con el paso del tiempo: un estupendo vino.
En esta ocasión y después de un tiempo reposando, abro la nueva añada de Aldonia. Este 2005 camina por senderos distintos que aquel 2004, también el coupage ha cambiado, ahora aparece algo de mazuelo concretamente un 5%, pero me parece que debe haber influido más lo que Iñaki debe haber querido realizar que el pequeño cambio de coupage y crianza.

Es un vino más en la línea de la evolución del 2004, es decir hacia la sobriedad que a los primeros pasos de aquella añada, es decir la juventud y la sorpresa de la cremosidad que desbordaba.

En copa se presenta con color cereza de intensidad media con ribete granate suave que avanza matizándose hacia tonalidades propias de la fresa.
En nariz nos ofrece frescura, cerezas, moras y ligeras frambuesas. Se suman unos ligerisimos tostados junto con unos suaves matices cremosos aportados por notas de chocolate. Además podemos encontrar aromas especiados como suave orégano y laurel. En conjunto la nariz es intensa y franca.
En boca los taninos están bastante integrados, la fruta aparece en forma suave bajo vestido de ciruelas y notas de suave regaliz. Acompañan matices térreos. Como no podia ser de otra manera por la filosofía que hay detrás de este vino, el alcohol y la madera están integrados. Va evolucionando, llenando la boca y aportando al mismo tiempo un matiz de frescura.
Es un vino sin estruendos ni artíficios innecesarios.
Me atrevo a comentar lo que pensé con esa primera botella de Aldonia 2005: sigue una línea de cierto clasicismo con un guiño a una visión más moderna.

21 junio 2009

Avignonesi 2002

Seguimos con las catas pendientes en la libreta y las botellas vacias en la despensa a la espera de ser fotografiadas y publicadas como si de una modelo se tratase aunque en este caso su final después de la fotografía es el cubo de la basura.
En esta ocasión, hablaré de Avignonesi 2002 un DOCG Vino Nobile di Montepulciano embotellado en la Tenuta La Selva, en Cortona, Italia. Elaborado con uva Prugnolo Gentile que es como en esta zona denominan a la Sangiovese. En la añada 2001, según la web, Avignonesi, este vino estaba elaborado con 85% Prugnolo Gentile, 10% Canaiolo Nero, y 5% Mammolo y con una crianza de 18 meses. De este 2002, no tengo más datos.


En copa presentó cereza oscuro con ribete cobrizo, atejado y notas ligeramente anaranjadas.
En nariz se muestra fresco, con cueros, tostados, chocolate, cerezas maduras, fresas, especiados, ahumados y en general cierta intensidad con notas especiadas.
En boca los taninos están pulidos, es largo, de nuevo aparecen los especiados, cierta cremosidad comedida proveniente de las notas de chocolate. También están presentes frutos rojos y cierta nota térrea.
En conjunto es un vino interesante y disfrutable.
Cambiando de tercio, cierro el domingo con cierta incredulidad después de que en la sesión de lectura de varios periódicos he podido encontrarme, creo recordar, que en La Voz de Galicia un pequeño reportaje de 2 páginas sobre el vino en forma de abecedario que me ha dejado atónito de lo que se puede llegar a escribir por escribir con tal de escribir de vino, no sé como en un periódico como este se puede publicar cosas tan poco trabajadas con tal de rellenar páginas utilizando el vino como excusa. Luego, en una de las revistas dominicales de uno de ellos, venía un artículo sobre 10 recomendaciones de estupendos vinos de menos de 10€, creo recordar que el titulo era este o casi. Otro "pedazo" de artículo que no había por donde coger ninguna de sus recomendaciones excepto una en todo caso. Al grano: ¿que necesidad hay de hacer tan flacos favores al mundo del vino con artículos como estos? aunque se pretenda llegar a lectores que no entiendan del tema no hay que tratarlos como si fueran ignorantes, hay que jugar con la forma de decir las cosas pero nunca con el rigor.

14 junio 2009

Chateau Magnan La Gaffeliere 2002

Volvamos a la senda de los vinos, mejores o peores, aburridos o divertidos, intrascendentes o personales, inolvidables o todo lo contario.
Sigamos con las catas pendientes en la libreta, y en esta ocasión veo que hace ya unas semanas abrí este Chateau Magnan La Gaffeliere 2002 y se trata de un Appellation Saint-Emilion Grand Cru Controlee. Este Chateau fué fundado en 1777 y posee 12 Ha. Su coupage es de merlot en un 75%, cabernet franc en un 20% y cabernet sauvignon en un 5%, procedentes de viñedos de edad media de 25 años.
Es un vino de color cereza cobrizo con ribete atejado, denotando más edad de la que realmente tiene. En nariz nos ofrece cerezas, chocolante blanco, tinta china, tostados, grafito y notas especiadas. En boca los taninos están pulidos, de nuevo aparece la cereza, el especiado final, es largo, fresco, surgen además tostados, y se convierte en un vino fácil de beber con ciertos matices de madera.

Un vino correcto.

09 junio 2009

Desazón

Los sentimientos y las sensaciones ultimamente se entrecruzan y se envuelven como cuando mi abuela liaba blanca lana con aquella especie de peonza y se mezclan en mi cabeza en contra de mis deseos, como los rosados que querian imponernos desde la vieja Europa, cuando no se han dado cuenta que la verdadera vieja Europa en esto del vino es la que ha tenido que ponerse en pie, colocarse la coraza y sacar el espadón cual Cid, dejándome un postgusto vinícola agridulce probablemente inducido por la tristeza que aún circula por mi cuerpo, aún confesando que el hormigueo que recorre mi piel ya venía de más atrás. Me siento dual, por un lado quiero seguir pensando que seguiré cruzandome con grandes vinos, algunos nuevos otros viejos conocidos de viaje, y por otro, cada vez no sé si por exigencia o por desazón (en el sentido de pesadumbre e inquietud interior) me encuentro menos sorprendido cuando abro una y otra botella, y lo digo después de escribir de un par de vinos que gracias a Dios se han salido del circuito que vuelta tras vuelta como si de Montecarlo se tratase aburre, pero creo que todo ello ha motivado que me encuentre en una espiral de cierta tristeza y rareza vinícola, no sé si el ingrato día que hoy golpea mis ventanales o la música de James Morrison influyen en todo esto.
La suerte como siempre no será esquiva y sé que volveran las magníficas botellas, me tendré que reiterar en mi política de antaño, un poco olvidada ultimamente, de probar cosas nuevas que le den un giro antihorario a la peonza y nos ayuden a desenrollar el ovillo, tendré llegado ese momento y dado que en mis vinotecas comienzan a verse más tristes huecos vacíos que oscuros huecos llenos, lanzarme de nuevo a la profunda fosa marina del vino e intentar extraer del fondo los mejores tesoros que me devuelvan a la certeza, a la senda, a esa verdad absoluta de que el mejor vino está aún por llegar y con ello encontrar la salida a este pequeño autolaberinto vinícola en el que siento que ahora me encuentro y que ha motivado esta desazón.

07 junio 2009

Marqués de Griñón Petit Verdot 2004

Escribo hoy probablemente del último vino disfrutado con el amigo Roco y se trata además de uno de los vinos que añada tras añada muestra todo su potencial y le lleva, en mi entender hasta que encuentro otro petit verdot nacional, a ser el monovarietal más interesante de petit verdot que podemos encontrar en España: Marqués de Griñón Dominio de Valdepusa Petit Verdot 2004.

Ya en alguna ocasión había comentado este vino: Marqués de Griñón Dominio de Valdepusa PV 2002.

Se trata como indicaba en aquella ocasión y me reitero de nuevo con esta añada 2004, de un excelente vino, de un vino para disfrutar, de un vino para beber despacio, de un vino para pensar, disfrutar y dejarse seducir por las sensaciones que puede transmitir una copa de buen vino. Un buen vino, independientemente del que nos traemos entre manos en esta ocasión, debe poder ofrecerte tiempo, debe conseguir alargar las copas, tiene que recordarte sensaciones y matices de otro tiempo, otros lugares y otras situaciones vividas. Para mí este Marqués de Grinón PV me traerá siempre un grato recuerdo de él y de la companía con quién lo disfruté, si el vino no hubiese estado a la altura de las circunstancias, pasado el tiempo sería imposible recordarlo y sería uno más de los cientos de ellos que pasan por mis copas, y por ende es lo que debemos exigir a todo buen vino que se precie o jacte de serlo.
Este Marqués de Griñón Petit Verdot 2004 se presentó en copa con color picota de capa muy alta, profundo, cuasi impenetrable con un ribete granate vino e intenso.
En nariz surgen los matices de fruta madura, de compota de moras y ciruelas le acompaña el chocolate, la vainilla, los arándanos, la cremosidad junto con un toque de frescura y mineralidad.
En boca los taninos están presentes pero pulidos, es largo, sabroso, denso y llena la boca. Los primeros minutos se muestra con cierta calidez que desaparece con los minutos. De nuevo nos aborda la fruta madura, las ciruelas y el chocolate suave. La madera y el alcohol están integrados. Está perfectamente conjuntado y equilibrado.
Como decía anteriormente, se trata de un muy buen vino, un estupendo ejemplo de Petit Verdot, de un vino para disfrutar, lo cuál no es poco en los tiempos que corren.

02 junio 2009

Sottimano Pairolero 2006

Debemos recuperar lo antes posible la normalidad y como este blog además de Roco es de vinos, vuelvo a escribir sobre un vino y, como no he tenido ni tiempo ni ganas de abrir algún vino en honor a Roco, no por no haber abierto alguno sino por no abrir uno que estuviera a su altura he tenido que, entre las catas de la libreta pendientes de escribir, encontrar la que más se aproxima a lo que me refería anteriormente y que junto con un Marqués de Griñón PV (que pronto escribiré de él) creo, que fueron los dos últimos vinos que abrí y disfrute de ellos con su compañía y sus interrupciones.
Este Sottimano Pairolero 2006 procede de una compra en Barolo y costó sobre los 18€. Con lo que una vez bebido y disfrutado, doy fé que fueron muy bien pagados. Se trata de un DOC Barbera D'Alba elaborado por la Azienda Agricola Sottimano ,en Neive, Italia. Está elaborado con barbera y procede de un viñedo de 2,5 Ha y se producen una media de 10000 botellas. Su crianza es de aproximadamente 15 meses donde sólo el 25% de las barricas son nuevas y el resto son usadas.

En copa presentó color cereza picota de capa muy alta con ribete cardenalicio intenso con lágrima que tinta la copa.
En nariz nos ofrece cerezas y moras maduras, grosellas, cacao, bombón con licor, intensidad, cremosidad comedida, ligerisimos tostados y el alcohol (14%) está integrado. Es una mezcla de intensidad y frescura.
En boca los taninos están presentes pero ya integrados, llena la boca, tiene presencia, es largo, le favorece el paso de los minutos, tiene un ligero matiz especiado, de nuevo aparece la fruta madura, resulta sabroso y estamos ante un buen conjunto, equilibrado, expresivo, con buenos tostados.

Un gran vino de gran RCP para disfrutar con tiempo, tranquilidad y apurar bien las copas. Se comportó a muy buen nivel incluso a las 24h. Si se cruza de nuevo en mi camino, repetiré.

01 junio 2009

Carta abierta a Roco

Querido Roco, las líneas que configuran esta carta abierta son de una transparencia absoluta y reflejo de un conjunto de sentimientos encontrados.
El pasado jueves nos dejaste después de un casi confirmado edema pulmonar provocado por un problema de hígado incapaz de hacerte metabolizar una anestesia cuantitativamente inferior a la que te correspondía y que bajo ningún concepto pensábamos que te hiciera daño alguno. El objetivo era encontrar cuál era el problema que hacía que en las últimas semanas te había llevado a tener serios problemas de piel que nos preocupaban enormemente y que queríamos y teníamos la obligación de solventarlos por ti, por nosotros y fundamentalmente por Elena ya tan próxima a llegar a este mundo.
Jamás nos imaginamos el trágico final, sino tienes mi palabra de honor que la anestesia jamás se hubiera cruzado en tu camino.
La casa de repente, de la noche a la mañana, ha multiplicado su tamaño y su silencio. Ya nadie nos espera al subir las escaleras del garaje, existe un hueco gigante donde estaba tu enorme cuna, ya nadie nos incordia mientras cenamos, ya no sé que hacer con las galletas, ya nadie ronca en casa, ya no se oye el curioso ruido de tus uñas contra la tarima, ya no hay bebedero ni comedero, ya nadie se rasca contra la alfombra , ya no tenemos interés en llegar a casa para cuidarte, qué raro es levantarnos y que no me pongas esa cara de que es demasiado temprano y que no tienes intención de salir a la calle (esa cara es inigualable).
Ya no tengo con quién compartir los corchos de mis botellas de vino abiertas, jamás encontraré el vino que te guste ya que a todos al acercártelos a la nariz les girabas la cara y los denostabas lo que siempre me ha hecho dudar de lo que bebía, ya nunca volverás a girar en torno a la champañera y después de múltiples giros y sin tocar la botella bebías del agua fresca con hielo, lo que hacía que la copa de vino entre mis manos se convirtiera en un conjunto de sensaciones y sonrisas que hacían subir al vino muchos peldaños en su calidad.
Compañero, nunca pensé que este tu blog iba a sobrevivirte, jamás pensé que tendría que escribir algo como esto, jamás pensé que tu blog iba a durar tanto y tú tan poco, porque si algo tengo que echarte en cara es que te hayas ido tan joven pero sé y lo tengo muy presente que te hemos fallado, es la espina que tendré clavada, no hemos sabido ayudarte no hemos tomado las mejores decisiones, pero sabes que con el corazón en la mano, con su latir entre los dedos todo indicaba que sí, que eran las decisiones adecuadas y oportunas pero la realidad nos ha sacudido y agitado sin parangón.
Compañero, siempre desde que llegaste a nuestras vidas hemos vivido por ti y para ti, ya que tal cuál famoso equipo de fútbol, has sido un pupas y siempre necesitabas que estuviéramos ahí pero, jamás pensamos que pudiéramos echarte tanto de menos y reconozco que incluso escribir esta carta me ha costado estos días porque confieso que las lágrimas me han obligado a detenerme una y tras otra ocasión. Hoy, pensando que ya podría haberlo superado me has hecho pasar un trago tal cuál mal vino, al tener que contar el cuento del viaje de Roco a París a mi sobrino de 3 años, ha sido duro ver como su sonrisa reflejo del interesante viaje a París a ver a tus padres se mezclaban con mis largas pausas y respiraciones profundas mezcladas con la necesidad de acabar el cuento lo antes posible para poder salir de la habitación camino de un mejor lugar donde darme cuenta que aún te echaremos mucho de menos durante mucho tiempo.
Es muy difícil de explicar que tu falta sea tan mayúscula y tan exagerada pero, es así y así la sentimos.
Sólo, para terminar y no es poco, me resta pedirte desde lo más profundo de mi corazón, disculpas, un millón de disculpas por haberte fallado, por no haberte ayudado como te merecías, por haber tomado la decisión inadecuada, por no imaginar el trágico final. No te merecías esto, te merecías que todo hubiese salido bien.
Sólo me resta, de nuevo darte mi palabra de honor, que es lo más valioso que tengo, que jamás te olvidaremos y que para compensar que mi sueño de que la fragilidad de Elena que próxima ya está por llegar a este hogar, se mezclara gracias a los juegos con tu corpulencia de culturista rodeada por un halo de delicadeza que sé que hubieras otorgado a la niña, se ha roto, lo compensaré con cuentos sobre ti y que siempre de una forma u otra estarás presente en todas las historias que de ahora a un tiempo tendré que inventarme, te convertiré en dragón, en pastor en solo Dios sabe qué pero será la mejor forma de rendirte homenaje.
Por supuesto, este blog, tu blog, más que nunca será más Roco y menos Wines, a pesar de que a partir de ahora se me parte el corazón de pensar que no habrá más post sobre tu cumpleaños, ni más fotos contigo, ni más Roco.... sólo me queda hablar de vinos que en el fondo siempre han sido una excusa para hablar de ti, querido compañero.
Entre lágrimas, reitero mi sensación de culpabilidad y como en más de alguna ocasión comenté: jamás te hubiera cambiado ni por un millón de euros (Dios sabe que es cierto) y ahora estamos pagando una pena de un millón de lágrimas. Esta es nuestra penitencia y tenemos que aceptarla.