31 mayo 2010

Decepción italiana

Sabeis de mi atracción por los vinos de Italia, así que en los últimos días abrí una serie de botellas que tenía guardadas de distintas zonas y cuál fué mi sorpresa que en esta ocasión, total decepción.
Comentaré desde un Valpolicella de precio irresistible, a un Montepulciano d'Abruzzo de corchazo mayúsculo (poco más voy a decir salvo su nombre), a otros ,concretamente 3 vinos de la Azienda Agricola Fay y por último citaré un Barbera d'Alba que ya vereis la razón, me ha dejado KO.

Comencemos por el Allegrini Valpolicella Classico 2008 un vino elaborado con corvina veronese, rondinella y molinara por Allegrini en Verona y que se presenta con cereza limpio, suave y denotando juventud. En nariz surgen los frutillos rojos, frescura, un cierto toque primaveral de rosas. Incluso caramelo de cerezas y de fresas con nata. En boca el tanino es pulido, fácil de beber, fresco, sin complicaciones, la fruta roja se muestra leve, de nuevo las fresas con nata ( y no estoy de antojos ni embarazado) y en conjunto es goloso. Ya comenté que resulta fácil de beber ¿no?. Un vino demasiado plano, sencillo que hace que su precio de 11€ pase de realmente bueno a no tan bueno. Uno más.

El Valle Reale Montepulciano d'Abruzzo tenía varias cosas buenas: por un lado un magnífico color y densidad en copa, un estupendo precio de 15€ pero otra no tanto: el mayor corchazo que me he encontrado en años. Le daremos otra oportunidad si procede.


Dejo para el final los vinos de FAY y paso, por el motivo de que estos tres primeros vinos los adquirí junto a otros de forma conjunta en Barolo, Madrid. El Barbera d'Alba que comentaba me ha dejado KO ha sido este Renato Ratti Torriglione 2005. Teneis la ficha técnica en el siguiente link Ficha técnica Torriglione. Un vino con 8 meses de roble francés de segundo uso.
¿Cuál es la razón del KO? sencilla: me lo recomendaron abiertamente y después de probarlo y ver la nota de cata de Eugenio en Torriglione en Verema, pues no sé que pensar. Las notas de Eugenio siempre son interesantes y a seguir pero, o caté otro vino (que doy fe que no) o no entiendo. Hay exactamente un año de diferencia entre su cata y la mía. En fin os dejo mis sensaciones sobre este Torriglione:

comienza bien, con cereza vivo con ribete con tonalidades fresa. En nariz nos ofrece cerezas, raspón ?, madera (más de la esperada), madurez, notas vegetales e incluso un ligerisimo final de almizcle. Añado un toque especiado. En boca está pulido, no es muy largo, diria que incluso sencillo y que le faltan matices y frescura. Al dia siguiente se muestra en mejores condiciones, pero como decirlo le falta esa viveza incluso frescura en este tipo de vinos.

Pasamos a los vinos de FAY, 3 vinos que Carolina me trajo de uno de sus viajes a Italia, no recuerda bien pero la suma se mueve sobre los 100€. Se tratan del Fay Ca Morei Valtellina Superiore Valgella 2003, Fay Nebbiolo Terrazze Retiche di Sondrio (IGT) 2004 y el Fay Sforzato di Valtellina Ronco del Picchio 2004.


Comencé por el Fay Ca Morei Valtellina Superiore Valgella 2003 que se presentó con tonalidad cereza acompañada de matices anaranjados evolucionando a cobrizos. La nariz nos ofrece fruta roja, tostados, guindas, regaliz, alcohol, pasificación y madurez. En boca es largo, tanino aun por pulir, presencia de tostados, falto de elegancia, de nuevo madurez y signos que no invitan a seguir. Le doy un par de oportunidades más, al dia siguiente otro intento. Lo siento pero me deshago de él. Una pena, con la debilidad que siento por esta DO italiana.

Unos pocos dias después lo intento con el Fay Nebbiolo Terrazze Retiche di Sondrio (IGT) 2004 . De los 3 fué el único que se comportó, pero aún así no al nivel esperado. En copa cereza suave, matizado con toques anaranjados. En nariz presencia de madera, poca intensidad, fruta roja leve y mentolados. En boca el tanino está bastante pulido, de nuevo la madera pero menos presente que en nariz, resulta largo, algo especiado. Aparece también fruta roja madura, tiene más intensidad que en la fase olfativa. Si le das tiempo la nariz evoluciona hacia ahumados y torrefactos y se abre poco a poco. La calidez que demuestra al principio se disipa y se convierte en un nebbiolo muy bebible, pero lo dicho no es "el nebbiolo".

Visto lo visto y después de unos años de guarda correcta y meticulosa decido abrir el tercer y último vino de Fay en mi poder: Fay Sforzato di Valtellina Ronco del Picchio 2004, un vino dominado por los tostados, los mentolados, la pasificación. el alcohol. Un vino plano en boca con más tostados, con más alcohol y que no invita a beber más. Pero no por la potencia ni por los 15% que te aporta un vino de este tipo, sino el conjunto desequilibrado. Me deshago de él.
Resumen: mala experiencia con estos vinos de Fay, ¿el viaje? puede ser, ¿el almacenamiento en el lugar de compra? puede ser, ¿la guarda en mi casa? no puede ser, ¿1 vino mal? puede ser ¿los tres? que mala suerte.... y no quiero pensar en el coste, en la carga de traerlos, en la ilusión por regalarmelos, en fin una auténtica pena.
pd: blogger y subir tantas fotos no son muy compatibles, menudo trabajito que da.

29 mayo 2010

Hace ya un año..

precisamente el dia 28 de Mayo nos dejó Roco, simplemente buscaré una botella que esté a la altura y brindaré por tí compañero. Ahí dejo la foto del día que nos conocimos...

Gracias por todo, te echamos de menos.

25 mayo 2010

Un poco de Diva

La Diva, la Diva que tendrá la Diva. En algunos casos, o en muchos casos, desde los básicos hasta ciertas joyas nos ofrece estupendos vinos llenos de sabrosos, complejos y dulces matices. La riesling, como una gran mujer, cada vez te enamora más. Debería llevar una advertencia de que puede resultar adictiva.
En esta ocasión nos vamos a quedar con un Dönnhoff Riesling 2007 y con un Wittmann Morstein Spätlese 2006.
Comencemos por, podriamos catalogarlo como"básico" de Dönnhoff. Estamos, cerca de los 15€ (en el caso del Wittmann subimos a los 20€). En ambos casos estupendo lo que te ofrecen por esa cantidad.

El Dönnhoff es por concepto un vino más inmediato, para disfrutar sin complicaciones y como buen riesling durante los 2 o 3 dias posteriores se muestra en plenitud.
Se presenta pajizo suave con tonos verdosos, discreto sin avisar de lo que te va a ofrecer en nariz y en boca, pero siendo Dönnhoff y su origen en Nahe, hay que esperar ciertas cosas buenas. Así es, en nariz es mineral, con claras notas de pomelo, citricas y piel de melocotón. Se muestra suavemente dulce, claramente floral, podemos añadir hasta notas de almendras y piel de mandarina. Los hidrocarburos no aparecen, o no los detecto. Se mostró muy fresco y abierto.
En boca es untuoso, ligeramente graso, largo y de nuevo los citricos y el pomelo. Es sabroso, ¿no lo dije aún?, ligeramente dulce, mineral y en conjunto muy agradable.

Por 16€, ¿qué más se puede pedir?. No será ni es, faltaría más, la referencia ni se debe tomar como tal de esta gran bodega (en calidad), pero como en el caso de los Borgoñas, si ofrece un básico de este nivel imaginaros el resto.
Como la semana que terminó, me pedía más riesling y más dulce, continué con el Wittmann Morstein Spätlese 2006.

La tonalidad, sin poder compararlos fisicamente solo mentalmente, poco difiere del anterior. En nariz nos asaltan los citricos como la lima, la piel de melocotón, un dulzor más nítido, piel de mandarina, pomelo y notas herbáceas.
En boca es untuoso, largo, dulzor, final de almibar junto con notas amieladas. Otra vez los citricos y el melocotón. Sabroso.
A diferencia del Dönnhoff es un vino mucho menos inmediato. La primera copa no me sedujo tanto como lo hicieron las últimas al dia siguiente, también mea culpa, de abrir con muy poca antelación o casi ninguna. Este Wittmann es de Rheinessen, al norte del Palatinado.
Dos buenas elecciones para adentrarse o para disfrutar de La Diva sin complicaciones, un buen básico y un buen spätlese.

22 mayo 2010

Mi experiencia personal

“Participante en el I Premio Vinos y Blogs del III Concurso de Vinos del Noroeste”




Las siguientes lineas las enmarco en dicho concurso, y como resumen, el mismo debe versar sobre la experiencia personal del autor en relación con el vino y su mundo.


"Supongo que no te gusta ese vino, me dice Carolina con incredulidad y una arruga forzada en la comisura de sus labios, mientras observa mi copa sin más interés que asegurarse que es vino tinto . No tengo claro el porqué de su pregunta y se lo hago ver.
Ella sin más preocupación que la que refleja su rostro, me clava un...sencillamente por tu cara de incredulidad. Una sonrisa recorre mi cara y Carolina, ante mi gesto esta vez sí, de sorpresa, me deja por imposible. Además a Carol no le gusta el vino por lo que no creo que, y así es, realice más esfuerzos por interesarse, a lo que si añadimos mi mirada perdida y que hacía ya algunos segundos había despegado en un viaje imaginario de recuerdos, no tenía sentido que me siguiera preguntando, ni yo respondiendo y así fue.
Su pregunta hubiera tenido una nítida respuesta pero no me hubiese entendido. Aquella copa, tenía un olor indescriptible pero marcado a fuego en mi memoria como el sello familiar a una res tejana. No sé como describirlo ni como narrarlo, pero me recuerda a aquella bodega, para todos durante mucho tiempo e incluso aún hoy la del abuelo, a la que nada más acceder a través de sus viejas puertas de madera te golpeaba con un olor inconfundible que probablemente brotaba de la mezcla de vino, madera y algo que podríamos denominar “barro de vino”, y que podríamos definir como la sustancia originada a partir de la mezcla de aquel suelo natural y aquellos contados y pequeños charcos formados por gotas de vino que provenían de una llave de madera de una barrica mal cerrada o de una botella rota que permitía fluir libremente aquel mencía por los pequeños surcos que como caminos recorrían aquel piso oscuro y térreo.


Las llaves, me acuerdo de las llaves de la bodega, como si fueran las de San Pedro y en menor medida eran las de acceso a un pequeño paraíso prohibido. Aunque sonrío cuando recuerdo que muchas veces en las que se creía custodiada realmente no lo estaba y podíamos acceder sin ellas, con una libertad casi impune.
Como si de una etapa del Tour se tratase, y con otro giro más de muñeca a la copa, esa sensación me traslada a una cadena pero, no montañosa sino de recuerdos: las cepas, el río, el cañón, las podas, los bancales que junto con el esfuerzo para superarlos figuran en mi memoria como gigantes igual que molinos para D. Quijote, el calor, las cajas de uvas...Al mismo tiempo recuerdo los silencios, sentados en las rocas diseminadas a lo largo y ancho del viñedo, las conversaciones, el peso de las ánforas de agua e incluso los reflejos del sol entre las ondas de las corrientes del río en el fondo del cañón.
Durante un tiempo todo ello quedó olvidado en una esquina de mi vida, me imagino por ser aquella una época en la que ir más allá de la fermentación era imposible debido a los pocos veranos que de aquella sumaba y lo vinculaba con lo que era: naturaleza, entretenimiento, diversión. El tiempo discurre, muchas cosas cambian, ciertas prioridades avanzan y superan a las que hasta entonces presumían de ser las primeras, pero poco a poco todas aquellas sensaciones y experiencias se han convertido en los pilares de esta mi pequeña relación con el vino, y que definitivamente ha sido así.
Además parece increíble como desde un pequeño rincón de Galicia se puede viajar por todo el mundo sin sacar billete, volando hasta los increíbles riesling alemanes, los no menos elegantes Valtellina Superiore en Italia o llegando a la réplica (¿quién habrá copiado a quién?) de mi rincón gallego de mencía en Francia, que no es otra que la sutil y compleja Borgoña con su pinot noir.
Al final todos aquellos fines de semana y veranos, han tenido recompensa, me han enseñado a conocer, respetar y acariciar el mundo del vino, a saber apreciar distintas variedades, matices, elaboraciones, zonas, países y el trabajo sobre todo, el trabajo. Dejaron su poso, como vino sin filtrar, y llegado el momento afloraron. Sin ellos mi pasión por el vino no sé si existiría y de hacerlo sería diametralmente opuesta y probablemente más distante.
Lo que sí tengo claro es que de nuevo tengo que aterrizar y esperar a expedir otro billete en la próxima copa de vino que me permita viajar, hasta entonces saborearé los recuerdos tan personales que me ha ofrecido la que tengo entre mis dedos y espero que la siguiente me depare sensaciones nuevas, nuevos viajes."

nota: la foto ha sido obtenida de www.ribeirasacra.org

20 mayo 2010

sms: Palabras Mayores Barrica 2008

tengo poco tiempo y dejo otro sms rápido. En esta ocasión se trata de Palabras Mayores Barrica 2008 DO Rias Baixas y elaborado por Agnusdei.
En nariz nos ofrece fruta madura, sobre todo manzana que junto a cierta untuosidad y un bonito dorado en copa lo hace atractivo. La madera en nariz no sobresale.
En boca el vino es untuoso, graso, sabroso, fruta blanca, citricos, con toque de vainilla y ligeras notas de madera. El conjunto es un vino de calidad, que está ya para disfrutar pero que particularmente guardaría unos meses más para que termine de integrarse y ofrecernos más, que a fecha de hoy es mucho.
Uva albariño seleccionada y macerada a baja temperatura. Fermentación alcohólica en barricas de roble francés de 300 litros y crianza sobre sus lías de seis meses. Ha salido al mercado en el pasado mes de Diciembre. Un vino a seguir.

14 mayo 2010

Michel Lafarge Bourgogne 2007

Después del pequeño inciso seguimos con los vinos. Unos días de hartazgo por culpa de vinos con falta de personalidad que bien podriamos denominarlos mudos, en cuanto a sensaciones se refiere, me animó a buscar algo que tuviera en bodega y que por lo menos fuese auténtico y fiel reflejo de sus raíces. Tan fácil como apostar por un buen básico de Borgoña, después de las buenas sensaciones dejadas por el básico de Boureé me apetecía el básico de Lafarge y por ende una comparación entre dos vinos similares (que no iguales, es pecado capital decir que dos Borgoñas son iguales, y ahí radica la grandeza de estos vinos).

El Domaine Lafarge está situado en Volnay y se trata de una bodega familiar, una bodega bajo la convicción del terroir y del vigneron. Michel Lafarge Bourgogne 2007:

En copa se presenta cereza vivo, limpio.
En nariz ofrece intensidad, violetas, especiados, regaliz, fruta roja algo madura, fresas, mineralidad y suavemente térreo.
En boca se muestra pulido, es largo, sabroso, con ligeros especiados, de nuevo la fruta roja, la intensidad pero a la vez la elegancia. Ligeros matices tostados y un toque rústico.

Un estupendo vino que hace bueno el dicho de que si quieres conocer lo que puede ofrecer una bodega de Borgoña no comiences por su Grand Cru comienza por su básico.

Por hacer una comparación como cualquier otra, en este caso frente al Boureé podríamos decir que este último se muestra más delicado desde el principio que el Lafarge. El primer impacto del Lafarge puede hacerte pensar que no es tan elegante pero, copa a copa te va ganando, y al final confieso que me ha seducido más que el básico de Boureé, probablemente por ese toque rústico (para nada exagerado, ni mucho menos) que mezclado con su elegancia de origen le aporta una estructura más sólida.
Otro estupendo básico que conforma junto con Boureé una pareja de buenos vinos y a unos precios excelentes.

13 mayo 2010

100 000

Tenía pensado escribir algo muy rápido, otro sms pero al entrar al blog a escribir he visto que el contador de visitas ha superado las 100.000.
Sabeis, los asiduos, que es algo que no me preocupa mucho, que si las visitas que si el page rank, que si... etc
Ahora bien, debo confesaros que me hace ilusión, mucha. Cuando comencé con este blog allá por el verano del 2006 nunca pensé que durara tanto y por otro que pudiera ayudar en algo a tantas visitas. Hay páginas que tendrán estas visitas en una hora o en un día, a mí sinceramente me asombra que tantas visitas se pasaran por este blog buscando información de algún vino, de alguna bodega, de alguna variedad, etc y me alegra que, eso espero, en algunos casos les habré podido servir de ayuda, ojalá.
Así que el sms o, si al final hubiese recuperado fuerzas, post que tocaba hoy lo dejamos en estas lineas donde me veo un poco el ombligo con una sonrisa en la cara de satisfacción y ánimo por seguir manteniendo este espacio abierto.

06 mayo 2010

sms: Naiades 2006

Podría enviar el siguiente sms:

"Naiades 2006: Dorado y denso en copa, en nariz citricos, melocotón, tostados ligeros, nisperos, piel de mandarina, hueso de fruta, avanzan los citricos con el tiempo. Deliciosa nariz.
En boca denso, untuoso, madera integradisima, alcohol integradisimo, sabroso, largo, citrico, de nuevo las notas frutales de la nariz. Recomendable no servirlo muy frio. Gran trabajo, sabroso, elegante. Gratisima sorpresa. Como lo estamos disfrutando"
Añado, pero ya serian varios sms: "¡¡Verdejo!! impensable. Su precio sobre los 20-22€, más que justificado. Aguantó paleta ibérica, almejas y ventresca de mero, sin enfriar más de lo que aportó la bodega. Para beber y disfrutar con tiempo.
Todo un acierto, gracias Oscar, Felicidades Juan.

Vino-Blogosfera-Ranking

Desde este mes de Mayo en Wikio se puede seguir de forma independiente, ya desmarcados de la opción de gastronomía, el ranking de blogs de vinos.
Como se hace, para qué sirve, que reglas utilizan, etc no lo tengo muy claro pero lo que sí, es que aparecen múltiples blogs con los que compartimos y aprendemos desde hace ya bastante tiempo.
Así que, independientemente del ranking (en este caso Roco&Wines aparece el 3º), lo más positivo es que aparece la temática de forma independiente y favorecerá busquedas de internautas y lectores apasionados de este mundo vinícola.
Paso a paso, con la dificultad que implica mantener un blog (confieso que cada día es más dificil), este tipo de rankings y ver (también su importancia es relativa) como las visitas a este blog en breve llegarán a las 100 000, resulta gratificante.
Ya que el beneficio de blogs como este (y en ese ranking de vinos hay muchos igual) radica en los comentarios, en la información, en el aprendizaje, etc y no en los anuncios (que aquí nos los hay) ni en los euros (que por aquí tampoco los hay).

03 mayo 2010

De Cardenales, Especias y Castillos

Podría ser un título para un cuento de los que no dentro de mucho mi hija me pedirá antes de irse a dormir, pero no es el caso. Más bien se trata de un ejemplo de viticultura atlántica versus dos ejemplos de viticultura mediterránea. Uno gallego frente a dos murcianos. A priori parece descompesado.
De todas formas no es un enfrentamiento ni premeditado ni buscado simplemente 3 vinos que tenía pendiente escribir sobre ellos.

Por un lado Cardenal Rodrigo de Castro 2008 Do Ribeira Sacra, subzona Amandi. Uno de los vinos que junto a otros Juan trajo de la edición del año pasado de la Feria del Vino de Amandi. Un vino que intuyo monovarietal de mencía y sin presencia de madera.
De entrada se ofrece con color cereza vino, intenso y limpio.
En nariz aporta notas de cerezas y grosellas, intensidad, frescura, ligeros especiados todo ello bajo un manto algo goloso y limpio.
En boca es largo, sabroso, fruta roja de nuevo, equilibrado, tanino pulido y de nuevo surgen los especiados de forma ligera.
Con caracter borgoñón.
El precio lo desconozco pero debe rondar, al igual que la gran mayoría de estos vinos, menos de 10€.

De carácter mediterráneo murciano tenemos hoy, por un lado el Casa Castillo monastrell 2006 DO Jumilla, y por otro el Casa de las Especias 2006 DO Yecla.
El primero con 6 meses de crianza y el segundo con 10 meses de barrica. El precio del Castillo ronda los 6€ y de las Especias los 12€.

Casa Castillo monastrell 2006 se mostró mejor al día siguiente que durante las primeras horas.
Es un vino con color picota de capa alta y lágrima densa, con nariz de cierta intensidad, con presencia de mentolados, fruta madura (ciruelas), tostados, raspón y especiados.
En boca el tanino está pulido, el final es especiado, no es muy largo, de nuevo la fruta madura, algo licoroso y con calidez final. Al cabo de las horas y con control de la temperatura se comporta mejor y resulta más bebible. Un vino básico, sencillo.

Casa de las Especias 2006 a priori, debería ser el vino de más nivel de los tres, pero en teoría. Elaborado con monastrell, cabernet sauvignon y syrah.
Se presenta con color cereza vivo, con ribete de cierta tonalidad anaranjada. En nariz muestra vainilla, especiados, pastelería, frutos rojos, destaca la monastrell, tostados suaves, cierta cremosidad. En boca el tanino está ya pulido, es largo, el final especiado y de cierta corpulencia, la madera está integrada, destaca de nuevo la monastrell. Pero se queda ahí, lejos de lo esperado y por debajo de su precio.
Así que, lejos de que me podais acusar de que me tira la tierra, en este caso, en este "duelo" inventado y sin ninguna intención, me quedo de lejos con el Ribeira Sacra, con su autenticidad, la juventud que aún demuestra, y esa "sencillez" que no se vuelve en contra y que no lo convierte en uno más.