28 diciembre 2010

Marc Hebrart Special Club 2005

Champagne tiene alma, posee autenticidad, tiene esencia y todo ello aún se puede encontrar en pequeños elaboradores, que generación tras generación saben sacar todo lo que ofrecen sus grandes viñedos, su climatología, su suelo. Champagne tiene algo que lo hace único y que en pequeñas dosis seguimos disfrutando y este Marc Hebrart Special Club 1er Cru 2005 es un gran ejemplo de ello.
Se puede encontrar en Coalla, donde nos ofrecen la siguiente info:

"Marc Hebrart decide en la década de 1960, empezar a embotellar la producción de sus viñas en el Vallée de la Marne. Hoy es Jean-Paul, su hijo, el responsable del patrimonio familiar y de la elaboración de las poco más de 100.000 botellas que salen al mercado anualmente de la cava subterránea de crianza y maduración. Champagne Marc Hebrart es, por tanto, un petit producteur champenoise típico tanto en origen como en tamaño, dedicado a la producción de vinos que son a la vez enérgicos y refinados. La empresa familiar parte de los viñedos situados en Mareuil-Sur-Aÿ, un pueblo Premier Cru (con la más alta clasificación de todos los Premier Cru: 99%) situado tan cerca de Aÿ que no se sabe dónde acaba un pueblo y comienza el siguiente.Viñas de más de cuarenta años en este Special Club, auténtico vino insignia de la casa. 60% de Pinot de Mareuil-sur-Aÿ y 40% de Chardonnay de Oiry y Chouilly, es un vino de impactante intensidad, fino y elegante como debe serlo un Special Club, y en el que se notan las especias y los ahumados que dan fama a Mareuil."


Respecto al concepto de Special Club se puede definir como los mejores vinos de las mejores añadas de un "selecto" grupo de pequeños y respetados elaboradores. Os dejo un link de una tienda online donde, en inglés, se explica bastante bien dicho concepto además de listar a dichos componentes de tan selecto club: Special Club.


Es un champagne de burbuja fina, elegante y persistente. En nariz es sutil, elegante, con notas de bollería y manzana. En boca es sedoso, largo, sabroso, intenso, de nuevo la bollería, la manzana, la elegancia, el equilibrio, sencillamente el champagne. Existe un equilibrio entre la pinot y la chardonnay increible. Un señor vino, dejamos las notas y simplemente disfrutamos con la botella.
Absolutamente recomendable, su precio de 40€ lo hace una opción a tener muy en cuenta, sin genero de dudas, ante tanto producto espumoso comercial que en estas fechas pueblan los estantes de los comercios a precios exagerados evaluando su calidad.
Este Marc Hebrart tiene mucha vida por delante.
Simplemente un CHAM-PAG-NE.

19 diciembre 2010

¿Que deparó el 2010?

Llega el final de otro año más y por ende, toca recapitular en todos los aspectos en los que uno se ve involucrado tanto a nivel personal como profesional y así poder hacer un resumen mental de lo vivido, tanto en lo bueno como en lo menos bueno. En este blog, como sabeis, sólo tiene cabida el vino, las bodegas, los personajes del vino, opiniones sobre el mundo vinícola y poco más.
Igual que el año pasado, no voy a escribir ningún resumen vinícola del año, sencillamente por aburrirme y que creo que para escribir algo así se deben probar muchos más vinos de los que he catado. Pero siendo sincero, me aburre redactar algo así.
El año en lo que respecta al blog deja como negativo el postear con mucha menos frecuencia que antes y que probablemente los blogs se están quedando atrás contra ese monstruo que son las redes sociales. El lado positivo es que seguimos ahí, que el número de visitas sigue en los mismos ratios y que la pequeña comunidad que nos leemos y seguimos continua.
Respecto a los vinos, me alegra comprobar que mis gustos siguen evolucionando y cambiando, que agradecen más elegancia y menos maderas y extracciones. Me gusta ver como denominaciones por las que apostaba desde este espacio siguen avanzando y mostrándonos vinos interesantes, buenos vinos, grandes vinos. Me refiero concretamente a DOs como Ribeira Sacra y Ribeiro, a las que podemos añadir la de Monterrei. Galicia tiene futuro vinícola, como su propia idiosincrasia crece lentamente, con desconfianza pero con paso firme. Pero también hay que decir abiertamente que la grande de las DOs gallegas (Rias Baixas) no me ha mostrado nada nuevo en el horizonte que me llame la atención, siguen los pocos de siempre al nivel de otros años, el resto no evoluciona no sé si por no tener la necesidad, por no querer o por no saber. Mientras que la pequeña Borgoña española (Ribeira Sacra) a cuenta gotas da muestras de todo el potencial que atesora.
Si avanzamos hacia el este, el panorama que veo es muy similar al de otros años y no me gusta. En la todopoderosa Rioja más de lo mismo de todos los años, en Ribera del Duero están pagando la apuesta por la cantidad y salvo escasos ejemplos, están recogiendo los frutos de una política errónea alejada de la calidad y cercana a la cantidad. Más hacia el este en Cataluña se encuentran varios proyectos que apuestan por el terruño, la baja producción y la calidad. En otras zonas de España buscando con lupa también aparecen otros chiflados que se la juegan con esto tan raro de la calidad. Seguimos más hacia el este y lo poco que me ha emocionado de verdad este año proviene de Francia, de Borgoña donde si no.
Leyendo las anteriores lineas parecen poseer un halo negativo y ciertamente no es así. Es una aureola crítica, positivamente crítica, y que nos tiene que ayudar a recapacitar y pensar que entre la situación global y el esfuerzo de calidad que no pocos (pero no los suficientes) profesionales realizan en todo el canal desde la bodega, pasando por la distribución y llegando al cliente final de la mano de la restauración debemos serlo, debemos pensar bien donde gastar nuestro dinero y nuestro tiempo, ambos son oro y ambos deben ir a parar a quien se lo merezca por su profesionalidad y buen hacer. Lo mismo que nos exigen a nosotros en nuestro quehacer profesional diario y que nos debemos exigir a nosotros mismos.
Tenemos la obligación de forzar la balanza hacia la calidad, hacia los valientes, hacia los buenos proyectos vinícolas es la única manera, como en tantos otros sectores, de alejar a los tiburones. Sigamos apostando por nuestra pasión para que sea una corriente crítica, un canal de divulgación, una fuente de consulta, un motor de opinión, un ente que ayude de alguna manera a revindicar a quien nos llegue al alma con un vino. Al boca a boca, en este caso al copa a copa.
Al 2011, le pido que me depare cruzarme con más proyectos auténticos, de verdad, que aún no conozco y que me transmitan lo que el enochalado que está detrás de su elaboración quería transmitirme, que me permitan volar a terruños singulares, a viñedos únicos, a elaboraciones increibles. Desde Roco&Wines os deseo, con cierta antelación, un estupendo 2011 en todos los aspectos de la vida, y en especial en el vinícola.

08 diciembre 2010

Acusp 2008

Hace unos meses recibí un regalo en forma de botella de Acusp 2008, del que parece ser se elaboran tan solo unas escasísimas 200 botellas. Elaborado por Castell d'Encus en Talarn, provincia de Lleida. Concretamente los viñedos se ubican en Pallars Jussá, zona pirenaica, a una altitud de 1000 metros. Las zonas más frías son en las que se encuentran las cepas de pinot noir, que sí, que estamos ante un monovarietal de pinot noir de Costers del Segre. El vino es elaborado por Raúl Bobet que hasta la fecha por mi parte de su trabajo conocía el estupendo Ferrer Bobet en Priorat.

Poca o ninguna información más tengo del vino. Reconozco que cuando lo abrí no sabía que estaba elaborado con pinot noir me imaginaba otro concepto de vino más vinculado a Costers del Segre me refiero algo más en la línea de cabernet, garnacha, merlot por ejemplo. Cuando lo abrí, lo ví y lo caté inmediatamente pensé en la pinot noir, es pinot noir me dije pero ¿como va a ser pinot en el Pirineo? dejé la copa con sólo dos sorbos menos y busqué en la red información que me cerciorara o me sorprendiera, y al final las dos cosas: es pinot y me ha sorprendido.

En la copa se presenta como un borgoña: suave, capa baja, cereza jugando con la levedad.
En nariz es especiados, pimienta, tostados, regaliz, flores, cereza, ahumados, elegancia e intensidad junto con algunas notas térreas.
En boca está ya pulido, de nuevo los especiados, es largo, fácil de beber, otra vez los tostados, leve fruta roja, los primeros minutos se presenta con la fruta con un toque licoroso que desaparece rápidamente. Posee intensidad final, es un vino serio con elegancia con un final muy especiado y resulta largo. Posee una interesante acidez (lástima de no tener más botellas para guardar). Probablemente unos meses más le vendrían de cine ya que resulta como comenté elegante pero tiene a la par un cierto ligero toque rudo.

En conjunto estamos ante un muy buen monovarietal de pinot noir, sorprendente, de calidad y recomendable. Si tengo la oportunidad, parece que dificil, de volver a cruzarme con Acusp 2008 volveré a interesarme sin duda por él.