12 febrero 2011

Cata Vertical Grand Cru Chambertain 1995-2007

En contadísimas ocasiones se puede participar en una cata de este tipo, incluso podría ser la única o de las pocas que se hayan realizado. Una Cata Vertical Grand Cru Chambertain 1995-2007 es un placer para los sentidos. Como no podía ser de otra manera la cata proviene de la mano de nuestro amigo Iñaki de Borgovin.
La componen dos elaboradores: Domaine Trapet Père & Fils y Maison Pierre Bourée.

Para la ocasión, nos reunimos en el restaurante El Padre en la C/ Serrano de Madrid. La comida resultó al nivel de la cata, así que gran combinación: excelentes vinos y gran comida.

Vayamos paso a paso. Para comenzar había un invitado de Chablis: Les Forets Premier Cru 2009 de Patrick Piuze en formato magnum. Es un vino interesante, sabroso que en copa se presenta untuoso, pajizo con notas verdosas con intensidad. En nariz resulta salino, con notas de pomelo, melocotón, frescura, piel de cítricos y todo ello con intensidad. En boca es graso, largo, sabroso, salino, citrico y con hueso de fruta. Realmente un buen vino.


La comida después de un estupendo jamón y un poco de aceite de aperitivo comenzó con una estupenda sardina con crema de calabaza, deliciosa.



De repente nos lanzamos a la cata vertical y empezamos en 1995 de la mano de Trapet y su Grand Cru. La nariz es sublime, muy buena, con intensidad, especiados, fruta roja, elegancia, sedosa, con toque cárnico y ligera madera. En boca resulta menos elegante, pero sabroso y largo, con tostado de la madera presente, posee un tanino sorprendente. Con el paso del tiempo se va cerrando la nariz.
Para acompañar unos sabrosos riñones de cabrito amontillados. Deliciosos.


Seguimos con Trapet Grand Cru 1996 que particularmente lo sitúo por encima del 95. En nariz cerezas, violetas, carnicos leves, sedoso, férrico, canela. En boca es elegante, con mejor madera que el 95, largo, especiado, redondo, fruta roja. Con el tiempo le ocurre algo parecido al 95 y se va cerrando.

Continuamos con Trapet Grand Cru 1999, lo resumiría como muy similar al 96, algo más cerrádo, más corpulento y especiado, y con matices similares. Pide tiempo de guarda. Pero ya está disfrutable.
A estas alturas creo recordar que ya estabamos con las mollejas al oporto. Sabrosas.

No nos confudamos, estamos ante un gran elaborador, viticultores desde el siglo XVIII. Cuando te enfrentas a vinos así en catas como esta los pequeños detalles comentados pueden parecer más negativos de lo que son comentándolos aquí, cuando simplemente son a modo de comparación. Es como sacar matices comparativos entre un Lamborghini y un Ferrari, el segundo acelera peor...ya,ya ¿?

Pero esa nariz del 95, esa boca del 96 y esa juventud del 99 eran para disfrutarlas.

Llegan los huevos rotos y el hojaldre de champiñones y puerros. Por otro lado llega también nuestro ya conocido Bourée con su Grand Cru 2000. Probablemente fué el que más me sedujo en la cata, en copa era espectacular, en nariz elegancia, notas térreas, intensidad, fruta roja, profundidad, notas florales, clavo y canela. Gran nariz. En boca no es menos, de nuevo la elegancia, es sedoso, especiado, fruta roja, largo, especiado, equilibrado, sabroso y completo. Un vinazo.

No sé si entre este o el siguiente vino aparecieron unas sabrosas chuletillas de cabrito.

Seguimos con Bourée Grand Cru 2001 que resulta en nariz algo más especiado que el 2000, de nuevo notas de clavo, incluso de pimienta, y está algo menos abierto que el 2000. Es boca sigue la línea marcada por su antecesor resultando elegante, largo y sabroso. Con el paso de los minutos mejora y nos muestra que estamos ante otro gran vino.

Terminamos con Bourée Grand Cru 2002, 2006 y 2007. El primero de ellos fué para mi gusto el menos bueno de todos los Bourée con menos intensidad, con notas de hongos y cárnicas. En boca lo noto más cerrado y con menos matices que los anteriores.



Por su lado el Bourée Grand Cru 2006 posee un toque joven, de frescura, resultando un vino expresivo, rico y sabroso. Para terminar el Bourée Grand Cru 2007 es similar al 2006 pero menos abierto y poco menos elegante, necesitará un poco más de botella.

Insisto que al final ante una gama de vinos como esta buscas matices muy concretos para poder compararlos, y decir que uno de ellos está más cerrado que otro no significa que el vino esté cerrado como podriamos comentarlo en otras catas individuales. Ha sido una cata espectacular, reveladora y probablemente irrepetible. Alguno de estos vinos es muy complicado conseguirlos a estas alturas (del Bourée creo recordar que Iñaki nos comentó que se elabora solo una barrica).
Insisto: un lujo de cata, gran compañía, excelente comida y estupenda atención.
¿Que tiene Borgoña que tanto te puede seducir?

8 comentarios:

Diego Descorche dijo...

Bueno, bueno, bueno...

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Diego, pues va a ser que no.
Realmente es muy bueno, muy bueno, muy bueno, jaja
Un lujo de cata, de vez en cuando hay que darse un capricho y si está Iñaki&Cia de por medio ni lo dudo.
Saludos

Smiorgan dijo...

Qué voy a decir, impresionante. Envidia de la buena.
Yo estoy empezando a conocer la Borgoña. Lo que ya he publicado en el blog, y tres vinos más que esperan su turno.
Enhorabuena por la gozada de cata que os habeis marcado.
Saludos.

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Smiorgan, la verdad es que nos cuidamos, jaja ahora en serio, animate y bucea en la Borgoña que no deja de ser uno de los epicentros mundiales del vino. Tiene algo que engancha y eso que para mi aún es una gran desconocida.
Saludos

IGLegorburu dijo...

Un placer Carlitos, como siempre, contar con tu presencia. Y eso que casi te toca pilotar el avión ;-)

Un abrazo

Carlos Rodriguez dijo...

El placer es siempre mio querido Iñaki. El de ida me faltó un pelo para pilotarlo, pero el de vuelta no se yo si me quitarian algun puntito del carnet jajaja
Un fuerte abrazo

Mario Estévez dijo...

Carlos,
lástima que esta me la perdiera a pesar de que estaba casi con el pie en el tren.
Excelente crónica y espero que en el próximo sarao que organice el Iñaki podamos compartirlo.
Abrazotes,
Mario.

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Mario, ya sé que te faltó un tris para venir, espero que no fuera nada y que estés bien. En el próximo yo me apunto, creo que ya lo he cogido como obligación anual.
Un fuerte abrazo.