26 febrero 2011

WeFeedback

Hoy tocaba hablar de vinos pero he recibido un email del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas sobre WeFeedback. Y ¿qué es WeFeedback?: se trata de una red social para compartir comida y salvar vidas. El mecanismo es muy sencillo: todos tenemos comidas preferidas y Wefeedback consiste en compartir una de estas comidas (hacer feedback) y contribuir así a cambiar la vida de muchos niños que pasan hambre. Tan sencillo como calcular cuantos niños se podrían alimentar con una de esas comidas que tanto disfrutamos tantas veces. Estimas su coste y la calculadora de WeFeedback te da el resultado en numero de niños, luego es tan sencillo como donar la cantidad. Muchos de los que leeis el blog habeis recibido un email desde Roco&Wines para que no sólo donar, que no es obligatorio, sino para que entre todos demos a conocer esta iniciativa.
Roco&Wines, hoy restará una botella de vino de su compra que estaba realizando, y su coste equivalente a un solomillo ya está en Roco&Wines en WeFeedback.
Animaros a todos en la medida de lo posible a difundir esta iniciativa, la cual desconocía y creo que lo menos que se puede hacer es contarla desde nuestros humildes blogs. Con pequeñísimos gestos se pueden conseguir grandes logros entre todos.

12 febrero 2011

Cata Vertical Grand Cru Chambertain 1995-2007

En contadísimas ocasiones se puede participar en una cata de este tipo, incluso podría ser la única o de las pocas que se hayan realizado. Una Cata Vertical Grand Cru Chambertain 1995-2007 es un placer para los sentidos. Como no podía ser de otra manera la cata proviene de la mano de nuestro amigo Iñaki de Borgovin.
La componen dos elaboradores: Domaine Trapet Père & Fils y Maison Pierre Bourée.

Para la ocasión, nos reunimos en el restaurante El Padre en la C/ Serrano de Madrid. La comida resultó al nivel de la cata, así que gran combinación: excelentes vinos y gran comida.

Vayamos paso a paso. Para comenzar había un invitado de Chablis: Les Forets Premier Cru 2009 de Patrick Piuze en formato magnum. Es un vino interesante, sabroso que en copa se presenta untuoso, pajizo con notas verdosas con intensidad. En nariz resulta salino, con notas de pomelo, melocotón, frescura, piel de cítricos y todo ello con intensidad. En boca es graso, largo, sabroso, salino, citrico y con hueso de fruta. Realmente un buen vino.


La comida después de un estupendo jamón y un poco de aceite de aperitivo comenzó con una estupenda sardina con crema de calabaza, deliciosa.



De repente nos lanzamos a la cata vertical y empezamos en 1995 de la mano de Trapet y su Grand Cru. La nariz es sublime, muy buena, con intensidad, especiados, fruta roja, elegancia, sedosa, con toque cárnico y ligera madera. En boca resulta menos elegante, pero sabroso y largo, con tostado de la madera presente, posee un tanino sorprendente. Con el paso del tiempo se va cerrando la nariz.
Para acompañar unos sabrosos riñones de cabrito amontillados. Deliciosos.


Seguimos con Trapet Grand Cru 1996 que particularmente lo sitúo por encima del 95. En nariz cerezas, violetas, carnicos leves, sedoso, férrico, canela. En boca es elegante, con mejor madera que el 95, largo, especiado, redondo, fruta roja. Con el tiempo le ocurre algo parecido al 95 y se va cerrando.

Continuamos con Trapet Grand Cru 1999, lo resumiría como muy similar al 96, algo más cerrádo, más corpulento y especiado, y con matices similares. Pide tiempo de guarda. Pero ya está disfrutable.
A estas alturas creo recordar que ya estabamos con las mollejas al oporto. Sabrosas.

No nos confudamos, estamos ante un gran elaborador, viticultores desde el siglo XVIII. Cuando te enfrentas a vinos así en catas como esta los pequeños detalles comentados pueden parecer más negativos de lo que son comentándolos aquí, cuando simplemente son a modo de comparación. Es como sacar matices comparativos entre un Lamborghini y un Ferrari, el segundo acelera peor...ya,ya ¿?

Pero esa nariz del 95, esa boca del 96 y esa juventud del 99 eran para disfrutarlas.

Llegan los huevos rotos y el hojaldre de champiñones y puerros. Por otro lado llega también nuestro ya conocido Bourée con su Grand Cru 2000. Probablemente fué el que más me sedujo en la cata, en copa era espectacular, en nariz elegancia, notas térreas, intensidad, fruta roja, profundidad, notas florales, clavo y canela. Gran nariz. En boca no es menos, de nuevo la elegancia, es sedoso, especiado, fruta roja, largo, especiado, equilibrado, sabroso y completo. Un vinazo.

No sé si entre este o el siguiente vino aparecieron unas sabrosas chuletillas de cabrito.

Seguimos con Bourée Grand Cru 2001 que resulta en nariz algo más especiado que el 2000, de nuevo notas de clavo, incluso de pimienta, y está algo menos abierto que el 2000. Es boca sigue la línea marcada por su antecesor resultando elegante, largo y sabroso. Con el paso de los minutos mejora y nos muestra que estamos ante otro gran vino.

Terminamos con Bourée Grand Cru 2002, 2006 y 2007. El primero de ellos fué para mi gusto el menos bueno de todos los Bourée con menos intensidad, con notas de hongos y cárnicas. En boca lo noto más cerrado y con menos matices que los anteriores.



Por su lado el Bourée Grand Cru 2006 posee un toque joven, de frescura, resultando un vino expresivo, rico y sabroso. Para terminar el Bourée Grand Cru 2007 es similar al 2006 pero menos abierto y poco menos elegante, necesitará un poco más de botella.

Insisto que al final ante una gama de vinos como esta buscas matices muy concretos para poder compararlos, y decir que uno de ellos está más cerrado que otro no significa que el vino esté cerrado como podriamos comentarlo en otras catas individuales. Ha sido una cata espectacular, reveladora y probablemente irrepetible. Alguno de estos vinos es muy complicado conseguirlos a estas alturas (del Bourée creo recordar que Iñaki nos comentó que se elabora solo una barrica).
Insisto: un lujo de cata, gran compañía, excelente comida y estupenda atención.
¿Que tiene Borgoña que tanto te puede seducir?

03 febrero 2011

Un par de sensaciones

Hoy seré más breve aún si cabe. Dejo un par de sensaciones sobre un par de estupendos vinos. Por un lado Tricó 2008, exquisita nariz y sabrosa boca. Buenos y gratos matices de fruta blanca, citricos, untuosidad. Un vino muy sabroso, largo, completo, complejo. Absolutamente recomendable. Un DO Rias Baixas que pasa a formar parte de mi lista, desde ya, de vinos top en esta denominación. Teneis que perdonar que no ponga notas, pero es cierto que no las he tomado pero sí que lo he podido probar y disfrutar durante dos dias y en ambos quedé seducido y encantado con este vino.
Por otro lado, recomiendo otro vino que me ha dejado una magnifica sensación, A Torna dos Pasas 2007 Escolma, DO Ribeiro. Un tinto que seduce, con una magnifica nariz y con una boca elegante llena de fresas, fruta roja, de elegancia, de citricos, un vino que se deja beber y seduce copa tras copa.
Tampoco tengo notas, pero si de algo os sirve os dejo un par de sensaciones gratas, muy gratas, absolutamente recomendables. Dos vinos gallegos, uno blanco y otro tinto, dos vinos que demuestran una vez más que Galicia es tierra de vinos y que tiene mucho que decir.