15 agosto 2013

Gran Reserva 904

Reconozco que el ejercicio de vez en cuando de volver a lo clásico, o más bien a elaboraciones más clásicas es recomendable. A veces, tenemos demasiada curiosidad por conocer el mayor número posible de vinos, de zonas vinícolas, de elaboradores, de formas de trabajo y un largo etc, que confieso en muchas ocasiones nos desvían del camino o simplemente nos hacen perder el tiempo.
En este caso, y aunque la añada no es especialmente vieja, Gran Reserva 904 2000, si que estamos ante un vino de elaboración clásica y una bodega La Rioja Alta de las de siempre, finales del XIX. Vino elaborado con tempranillo en un 90% y graciano en el 10% restante, un vino con 48 meses de crianza.
 
Un vino que no nos ofrece una multitud de matices para rellenar una nota de cata pero que por el contrario se define con adjetivos como pulido, equilibrado, sabroso, largo, tostados integrados, muy disfrutable, en conjunto redondo. Tan sencillo como eso y tan difícil al mismo tiempo. Abierto con 2-3h de antelación, nos ofreció todo lo anterior junto con buena fruta y disfrute. Un clásico bien entendido, muy bebible, sin exageraciones de madera, sin taninos por pulir, con buena acidez que le permitirá muchos años más de vida. Un vino muy recomendable y que nos permite devolvernos a orígenes de la cultura vinícola española, ya que no nos engañemos que algunos de los vinos que más hemos disfrutado han sido vinos riojanos con mucha décadas a sus espaldas (también enormes decepciones han y siguen viniendo de la misma zona pero eso lo dejamos para otra ocasión)