01 febrero 2014

Matassa 2008

Estamos ante uno de esos vinos, que realmente me gustan. Desde el sur de Francia, desde el Roussillon llega un excelente ejemplo de cariñena vieja bajo Vin de Pays des Côtes Catalanes.
Allá por el 2001, Sam Harrop y Tom Lubbe pusieron en marcha este proyecto que busca la menor intervención posible y el uso de biodinámica. 


Como buena cariñena necesita que la dejemos respirar y le demos su tiempo para perder la timidez, es ahí cuando pierde las notas alcohólicas y ofrece intensidad en nariz, profundidad, mineralidad, sutileza, elegancia, fruta roja hacia guinda y en boca nos aporta redondez, taninos pulidos, resulta largo, de nuevo la fruta, sabroso y en resumen un excelente vino.