24 febrero 2015

Reflexiones 2.0/0.0

No creo que mis reflexiones sobre el vino, en concreto el gallego puedan importar más allá de mis amigos y compañeros de viaje en este revolcón que ha supuesto desde hace un tiempo cambiar de bando y pasar de ver los toros desde la barrera a hacerlo desde el ruedo. No es un buen símil, pero refleja un sentimiento que me inunda la mente desde hace tiempo, igual que en los toros: mucho entendido en las gradas y muy pocos valientes en el ruedo.
Se que algunos me consideran un advenedizo, en cierto modo los entiendo igual que yo podría considerar una intromisión a un no ingeniero practicando ingeniería, podría molestarme. Ahora bien, la necesidad que tengo hoy de reflexionar y la fortaleza que me otorga hacerlo, es cuando menos en mi opinión suficiente, proviene de una experiencia de toda una vida ligada al mundo del vino desde que tengo uso de razón y que ahora el salto a la elaboración me reafirma en oponerme a tantas cosas que oigo y veo. 
Galicia, la vinícola, debe apostar por calidad, personalidad, terruño, esfuerzo, tradición, respeto podría resumirlo en proyectos 2.0/0.0. Y ¿que entiendo por este concepto? oigo comentarios, veo cifras y sobre todo opiniones basadas en datos globales que se intentan extrapolar al mercado gallego en lugar de potenciar las particularidades que tenemos y que son muchas. 2.0, pues claro, no podemos obviar que nuestras fortalezas pueden y deben salir al mundo, a través de la red, del mundo virtual, acercar al lugar mas lejano del mundo nuestros vinos sin perder un apice de calidad y sin cambiar el modelo que en mi opinión es nuestra fortaleza. Ahora bien, que nadie se confunda, lo que vale en el famoso 2.0, 3.0 o como querais llamarlo para vino de baja calidad no vale para los vinos gallegos de calidad. La autopista es la misma, pero el peaje, la velocidad, es absolutamente distinto. Y me aburren, y mucho, los que se empeñan en que la forma de producir, de vender, de exportar, de costes, de precios etc etc debe ser la misma para todos. Pues no!! Que si quieres vender en el pais X tu vino debe ser del tipo Y y no superar el precio Z..ah y si tiene burbujas mejor. Es que lo dice la siguiente gráfica que refleja la evolución de los ultimos n años. ¿ Es eso lo que queremos ?
Y ¿ cual es el motivo de 0.0 ? Pues muy sencillo, mi idea de 2.0 / 0.0 intenta reflejar que hace falta encontrar las vias que, como comentaba anteriormente ofrece la red, pero que debes sustentarlo en 0.0 y,  0.0 no deja de ser, la tradición, el buen hacer, la tierra, el respeto. Nuestros abuelos, tecnologicamente hablando, en la red, en la globalización serian 0.0. Por eso la idea de 2.0/0.0 y no al reves.
Me aburre, esa idea de que la calidad de los vinos gallegos tiene que pasar por no se que aro general donde engloban al vino. Y oir toda esa vertiente me entristece. Lo que hace que la Galicia vinicola esté donde está es todo lo contrario: pequeñas producciones, grandes terruños, buenos elaboradores, pasión, corazón, lucha constante y apuesta clara por ciertos principios que poco o nada se alejan del 0.0. 
Intentar extrapolar exitos, macro conceptos de otras zonas a Galicia es un claro error. Hay que hacerlo al revés y no precipitarse, las bases son excelentes e igual que en cada parcela hay que trabajar en conceptos y apoyos al vino que potencien la particularidad. Apoyar al pequeño viticultor, olvidarse de macrocifras y volúmenes. El mercado, ese mercado que quieren vendernos que se mueve por unas gráficas y cifras, ese mismo mercado, que casualidad, que está dando cabida y cada vez más a vinos como los gallegos, a vinos de calidad, a vinos que no pueden venderse a precios irrisorios por el simple motivo que implica la viticultura que se realiza. Y gracias que no desvirtuan esos números del demonio, igual que un grano de arena no cambia una duna, ¿ o si ?
El camino está marcado desde hace ya mucho tiempo, la paciencia es una virtud y será la que haga que la Galicia vinícola poco a poco, lentamente como nos caracteriza a los gallegos siga paso a paso imparable y haciendo las cosas en sentido contrario y eso, empeñados en el 0.0 y asomandose con timidez al 2.0 hará el resto.